Monday, June 26, 2006

El derecho en acción, por Francisco Laporta

Se reproduce aquí la reseña publicada en el núm. 761, p. 14 de Babelia (El País, ed. de 26.04.2006) [http://babelia.elpais.es] al libro de Manuel Atienza, El Derecho como argumentación (Ariel, Barcelona, 2006, 316 pp.)

Este ensayo plantea la unificación teórica y práctica de las tres grandes concepciones en que se divide la argumentación jurídica: la formal, la material y la pragmática. Se trata, en definitiva, de una ambiciosa propuesta, y el libro de Manuel Atienza, catedrático de Filosofía del Derecho, desarrolla una original concepción del derecho en cuanto tal.

Nada más empezar este libro el autor manifiesta que su construcción y escritura le han exigido un gran esfuerzo y un tiempo dilatado. A nadie familiarizado con el pensamiento jurídico contemporáneo puede parecer sorprendente esta confesión. A lo largo de las últimas décadas la cuestión de los razonamientos que se emplean en la práctica del derecho ha concitado una atención creciente entre los juristas. Y Manuel Atienza ha seguido punto por punto todos los pormenores de esa nueva preocupación. Hace ya quince años que dio a la luz un primer trabajo sobre teorías de la argumentación jurídica que constituye referencia obligada en la materia. Ahora nos presenta un libro completo, pleno, en el que toma posición sobre las tres grandes concepciones de la argumentación jurídica. Esto es lo que le confiere su importancia. Porque casi todos los autores que han contribuido al desarrollo de la reflexión sobre el razonamiento jurídico se han situado en alguno de los tres grandes espacios argumentativos del derecho pero nunca pretendieron dar cuenta conjunta de los tres.
Pueden, en efecto, encontrarse excelentes libros de lógica jurídica como exponentes de la primera concepción, la concepción formal del razonamiento jurídico. También aportaciones muy serias sobre teoría de las razones en el derecho como ejemplos de la segunda concepción, la concepción material. Y lo mismo sucede, aunque quizás en menor medida, con algunos libros sobre argumentación dialógica o retórica, que pueden servir de modelos de la tercera concepción, la concepción pragmática de la argumentación jurídica. Pero nunca se había asumido el riesgo de una reflexión que tratara de abarcar las tres concepciones en una mirada unitaria y coherente. Esto es lo que Manuel Atienza intenta en este libro, disponiendo los tres mundos argumentativos como una suerte de juego de muñecas rusas en que cada uno de los distintos modos de razonar se haya incorporado en el siguiente para que la argumentación jurídica mantenga todo su potencial justificatorio sin abandonarse a la irracionalidad. Y así, no encontrarán aquí los lectores esas frívolas descalificaciones de la lógica deductiva que tanto gustan a ciertos juristas apresurados, ni el gastado abandono al irracionalismo en la construcción de las premisas de la argumentación tan festejado por unos u otros de los llamados realistas, ni esa manida condescendencia con la retórica capciosa como seña de identidad del discurso del foro.
En la concepción de Manuel Atienza cada una de las formas de la argumentación se introduce como condición en la siguiente para frenar sus extralimitaciones y para ser completada y realizada por ella. Esa voluntad de unidad que no se hurta sin embargo a ninguno de los problemas teóricos y prácticos que se suscitan a lo largo de todo el intenso recorrido es una de las más fascinantes aportaciones de este libro.
Tras explorar con él muchos de los intrincados problemas y encrucijadas que nos aguardan en los diferentes mundos argumentativos, el lector puede experimentar una sensación que, si yo no me equivoco, constituye la intención del autor al proponer esta obra: la realidad del derecho, que tantas veces ha sido pensada como un mundo estático y compacto, como esa suerte de trama disecada de normas que suele presentarnos la dogmática jurídica, cobra un inesperado y rico dinamismo, y aparece ante el lector como una práctica en continuo movimiento cuya razón de ser no es otra que su capacidad para enfrentar y resolver problemas incesantemente. El orden jurídico se muestra así sobre todo como derecho en acto, como derecho en acción, como un conjunto de instituciones y normas en constante intercambio con la realidad social mediante los instrumentos complejos de la argumentación sobre problemas, como un mecanismo institucional que se define fundamentalmente por sus resortes de reacción ante la conflictiva naturaleza del mundo social. Ésta es la propuesta que subyace a este libro, una propuesta que se presenta a sí misma incluso como una alternativa plausible a algunas de las clásicas visiones del derecho. La unificación teórica y práctica de las tres grandes concepciones de la argumentación jurídica desemboca así en una auténtica y original concepción del derecho en cuanto tal.
La bienvenida a reflexiones jurídicas de tal calado no debe, sin embargo, ocultar una preocupación que me siento en el deber de transmitir. Nada tiene que ver con el libro mismo sino con el medio ambiente en el que aparece. El desarrollo actual de la teoría del derecho y también de la joven dogmática jurídica española contrasta vergonzosamente con el estado de nuestras instituciones judiciales. Libros cuyos destinatarios naturales tendrían que ser los integrantes de estas instituciones están destinados, sin embargo, a permanecer en el mundo de la pura teoría como consecuencia de la incuria y la mezquindad que vienen sellando desde hace años la situación de nuestra judicatura.
Los jueces españoles, cada vez más heroicamente, pero también cada vez con más prisas y ligereza, parecen predestinados a la sola e ingrata tarea de quitarse papeles de encima. Hasta se piensa en juzgarlos mediante baremos de "rendimiento": cuantas más sentencias pongan más "rendirán" y más podrán cobrar. Pero, claro, esto no tiene nada que ver con el libro que comento. Porque este libro presupone siempre la existencia de un aparato institucional de justicia que permite al juez hacer eso que nuestra expresión popular denota tan sabiamente: pararse a pensar. Al mostrar sin proponérselo la enorme distancia que hemos de salvar entre lo que se debe pedir a un órgano de la justicia y la situación en que estamos, el libro de Manuel Atienza puede prestar también indirectamente un valioso servicio ulterior: advertirnos de que nunca tendremos un orden jurídico que satisfaga las exigencias de una "empresa racional" si quienes lo sirven no pueden siquiera pensar en justificar sus decisiones mediante prácticas argumentativas serias.

Saturday, June 17, 2006

Infancia y Derechos. "Kafka y la muñeca", por Miguel Angel Santos Guerra

Paul Auster, reconocido novelista, poeta, guionista y director de cine americano, nacido en 1947 en la ciudad de New Jersey, acaba de recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Enhorabuena al galardonado y a los miembros del Jurado que ha tomado la decisión.
Al conocer la noticia he recordado un precioso relato que encontré en un su libro Brooklyn Follies (Anagrama, 2006). Hay en él tres protagonistas: una niña, su muñeca y el filósofo Franz Kafka. Se trata de una historia real (se sabe, de cualquier modo, que en la obra de Paul Auster, las fronteras entre realidad y ficción son bastante difusas) que está cargada de ingeniosa ternura.
Pasea Kafka con su pareja Dora Diamant por un parque de Berlín cuando se encuentra con una niña que llora desconsoladamente porque ha perdido a su muñeca. Kafka le dice a la niña que su muñeca no se ha perdido, sino que ha querido irse a explorar el mundo, a conocer otros lugares, a vivir otras experiencias. Y que quizás, algún día vuelva para encontrarse con ella.
- ¿Cómo lo sabes?, pregunta la niña.
- Porque me ha escrito una carta.
- ¿La tienes aquí? ¿Me la puedes leer?
- No, me la he dejado en casa, pero te la puedo leer mañana.La niña no encuentra en las palabras de Kafka un completo consuelo, pero se aviva la esperanza de que quizás, un buen día, su muñeca volverá. Kafka llega a su casa y se pone a escribir la carta. Lo hace -según cuenta Dora- con la misma intensidad que escribe su obra, con el mismo interés, con idéntica precisión.
Al día siguiente se presenta el escritor en el mismo parque y busca a la niña de la muñeca. La llama para decirle que ha traído la carta y que puede leérsela. Y añade que la muñeca ha decidido escribirle a él porque sabe que la niña no es capaz de leer todavía. La niña asiente entusiasmada. La muñeca cuenta en la carta, que lee despacio y entonadamente Kafka, los motivos por los que se ha ido y lo maravilloso que es el mundo nuevo que está conociendo. Dice que la quiere mucho y que nunca se olvidará de ella. El texto termina anunciando nuevas cartas en días sucesivos. Los encuentros se producen en el parque cada día durante tres semanas. En las sucesivas cartas, la muñeca le va contando a la niña las cosas que le pasan. Le dice que está feliz y que la gustaría verla, pero que está muy lejos y de momento no es posible. Kafka tiene que buscar un final. En la última carta, la muñeca le cuanta a la niña que ha encontrado el amor, que se va a casar y que vivirá en su nueva casa con la mayor felicidad posible. Le reitera el afecto, le agradece su amistad y se despide deseando a la niña la mayor felicidad.

Una hermosa historia. El gran escritor, en el último año de su vida, dedica un precioso tiempo del poco que le queda a crear una hermosa ficción con la que consuela a la pequeña. Creo que una sociedad puede medir su desarrollo moral por el modo en el que trata a los niños y a las niñas. Por eso me hace temblar el hecho de que en algunas sociedades que se consideran evolucionadas, como acabamos de saber, aparezca un partido político que considera normales e incluso positivas las relaciones sexuales con los niños. Por eso me preocupan las noticias de niños abandonados, maltratados, explotados, necesitados, hambrientos, enfermos, sojuzgados...
El trato considerado y respetuoso no consiste sólo en proporcionar a los niños y a las niñas un aluvión de objetos materiales. Consiste, sobre todo, en ofrecerles un trato tan exigente como cordial, un escenario familiar acogedor, presencia constante de los seres queridos, un mundo habitable, una cultura presidida por valores... La sociedad se hace cada día más competitiva, insolidaria y hostil. Las ciudades no están hechas para los niños sino para conductores adultos apresurados que conducen coches ruidosos. Es sabido que hay hoteles que no admiten niños. Los pequeños resultan molestos y ruidosos, se suben a los tresillos con los zapatos sucios, hacen garabatos en la paredes con los bolígrafos, lloran a grito pelado y corren de forma alocada... La publicidad de un Hotel de la costa caribeña de México es muy significativa: "Para obtener una atmósfera tranquila y sana, en el hotel no se admiten niños ni se permite fumar en áreas cerradas".
Algunos adultos prefieren la tranquilidad y consideran un estorbo la presencia de la chiquillería. "Me gustan los niños. Sobre todo cuando lloran, porque entonces viene alguien y se los lleva", dice la novelista Nancy Mitford. Lo más grave es que esos adultos sean los padres y madres de los niños. Y, a veces, los educadores. Los niños necesitan ternura, presencia, ejemplo, consistencia normativa, coherencia, imaginación y cuidado. No serán más felices por tener más cosas sino por sentirse más respetados y queridos.
Los ponemos en el mundo sin su permiso y tomamos decisiones más que discutibles por ellos. Los bautizamos, confirmamos y hacemos tomar la primera comunión, los hacemos asistir a la escuela de forma obligatoria, los imponemos normas escasamente racionales, los dejamos solos para que se atiborren de televisión, les dejamos llenar su estómago de golosinas, les concedemos los más absurdos caprichos, no somos capaces de exigirles un comportamiento respetuoso con los demás...
Por su bien decidimos muchas cosas que serían rechazadas violentamente por las personas más sensatas y hasta justificamos la dureza y el desamor afirmando: "quien bien te quiere te hará llorar", "la letra con sangre entra", "palo y tente tieso"... Todo vale cuando decidimos qué es lo mejor para su educación. Ya lo decía el humorista Perich: "La educación es una cosa de mucha paciencia, sobre todo por parte de los niños". Deberíamos extremar la ternura con los niños y las niñas. Como hacía aquel anciano de Corella (Navarra) que salía diariamente a la calle cargado de caramelos. Cuando se encontraba a un niño le decía sonriendo: "Toma, el de hoy y el de mañana. Y mañana otra vez".
(Artículo publicado en el diario La Opinión de Málaga, ed. de 15 de junio 2006)

La letra oculta


Arquero se escribe con D

J.C.G

Friday, June 16, 2006

Thursday, June 15, 2006

Pasaje al Paraiso


Avión Boeing 737 utilizado por la CIA. Foto Amnistía Internacional


Filippo Tommasso Marinetti (1876-1944) habló de la "domesticación del avión". El futuro ha desbordado al futurismo. Ya se llegó a la domesticación del pasajero.

Informe del Parlamento europeo. Vuelos de la CIA

Entre las 1.080 escalas que según un informe del ponente del Parlamento Europeo (PE) sobre las actividades de la CIA han efectuado en la UE los aviones operados de forma indirecta por esa agencia estadounidense, hay paradas en los aeropuertos de diez ciudades españolas, entre ellas Sevilla y Malaga.
EFE
El informe, que el ponente, el socialista italiano Giovanni Fava, ha presentado como contribución personal a las conclusiones preliminares del PE y que computa vuelos entre el 11 de septiembre de 2001 y fin de 2005, cita a Palma de Mallorca, Ibiza, Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Málaga, Sevilla, Vigo y Tenerife. El método empleado por Fava consiste en cruzar datos de Eurocontrol -el organismo europeo para la gestión del tráfico aéreo- con los de la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA), relativos a los aviones de compañías consideradas ´tapadera´ de la CIA o usados en traslados irregulares de sospechosos de terrorismo a Guantánamo o a países como Egipto, Afganistán, Jordania o Libia. Así, un Boeing 737 que voló en varias ocasiones a Guantánamo (Cuba), Kabul, Bagdad o Libia, hizo entre 2004 y 2005 cuatro escalas en Palma de Mallorca y una en Ibiza. El Gulfstream IV que supuestamente sirvió para trasladar al egipcio Abú Omar, raptado en Milán, desde Rammstein (Alemania) a El Cairo en febrero de 2003 hizo en 2004 distintas escalas en Madrid, Barcelona, Tenerife (adonde llegó el 12 de abril de 2004 procedente de Guantánamo) y Palma de Mallorca. El Gulfstream III que en 2003 transportó al canadiense de origen sirio Maher Arar desde Estados Unidos a Jordania había pasado a fines de noviembre de 2002 por Barcelona, e hizo escala en Málaga en mayo de 2005 cuando viajaba entre Londonderry (Reino Unido) y Stephenville (Canadá), según el informe. El Gulfstream V que en diciembre de 2005 sirvió para transportar a los egipcios Ahmed Agiza y Mohammed al-Zari de Estocolmo a El Cairo hizo en el periodo indicado escalas en Tenerife y Palma de Mallorca. Un Lockheed L 100-30 Hercules, operado por la empresa Tepper Aviation, con la que la Agencia Central de Información de EEUU (CIA) habría trabajado, pasó por Tenerife, una vez en diciembre de 2001 y varias en diciembre de 2003, y por Málaga, en diciembre de 2002. Otro Gulfstream V propiedad de una empresa chárter que habría operado con la CIA, hizo en el periodo indicado escalas en Tenerife dos veces, Madrid y Málaga. Un segundo Gulfstream III, empleado en el transporte de prisioneros a Guantánamo, voló de Barcelona a Alicante en mayo de 2003, de donde partió hacia Gander (Canadá). Por su parte, el Lear Jet 35 de la compañía Path Corporation of Rehobooth Beache Delaware, identificada en el informe como "tapadera" de la CIA, hizo una escala en Málaga en febrero de 2004 y otra en septiembre del mismo año. Un Raytheon Hawker 800XP, que según el informe "no ha sido previamente relacionado con la CIA" pero pertenece a una compañía, la malaya Business Focus que ha cedido otros aparatos a la agencia, se detuvo en Palma de Mallorca en mayo de 2003, y, procedente de Ginebra, aterrizó en Vigo el 31 de agosto de 2005 para partir al día siguiente rumbo a Banjul (Gambia). El CESSNA 120 CASA CN-235M-220 operado por Aero Contractors, el primer proveedor de pilotos para los aviones de la CIA, siempre según el informe, hizo escala en Tenerife en diciembre de 2004, voló de Palma de Mallorca a Sevilla en julio de 2005, y volvió a hacer escala en Palma en julio de 2005. Además, otro sospechoso DHC-8-315 pasó por Barcelona y un Lockheed L100-30 Hercules cuatro veces por Valencia -en dos de ellas su destino eran las ciudades egipcias de Luxor y Hurghada-, y una por Madrid. Un Twin Otter de la compañía Aviation Specialities, que según "The New York Times" es una "tapadera" de la CIA, pasó por Barcelona en agosto de 2004, mientras que dos CASA, uno CN235 CT7 y otro CN-235-300M, ambos de la empresa "fantasma" Devon Holding and Leasing, hicieron escalas en Sevilla, Palma de Mallorca y, en el segundo caso, también en Tenerife.

Tuesday, June 13, 2006

Nota sobre Eironeia e Ius

Preparó Søren Kierkegaard el año 1841 para el ejercicio del grado de magíster la disertación titulada Om Begrebet Ironi, med stadigt Hensyn til Sócrates ("Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates": ahora en Escritos, I, ed. de R. Larrañeta, trad. de D. González y B Sáez Taja Fuerce, Edit. Trotta, Madrid, 2000). El punto XV de las tesis que encabezan este trabajo señala: «Así como la filosofía comienza por la duda, así también una vida digna, la que solemos calificar de "humana", comienza por la ironía» (p.77 ed. cit.). A quien interese profundizar acuda. al trabajo de Rodrigo Figueroa Weitzman, “Kierkegaar y la ironía”, en Revista de Filosofía, XL, 6, 2004, pp. 93-107).
Digamos aquí que si la filosofía significa la interrogación acerca de las grandes preguntas y tiende a proveer de respuestas al conocimiento, ese formato de interrogaciones que suceden a la duda no se plantea con la ironía (eironeia). En ella la interrogación no busca y ni aun siquiera se interesa por conjeturar posibles respuestas. La forma irónica del discurso se contrae a la pregunta antes que expandirse hacia la respuesta. Produce una interrogación que pende sobre el Logos, y lo deja descolgado.
Son muy escasas las referencias que vinculan Ironía y Derecho. Obligada entre ellas la de Richard Rorty, Contingency, Irony, and Solidarity, Cambridge University Press, Cambridge, 1989, en espc. 'Private Irony and Liberal Hope', pp. 73-95 (Contingencia, ironía y solidaridad, trad. de A E. Sinnot, rev. de J. Vigil, Eds. Paidós. Barcelona 1996). Con abundante recurso a escritores y obras literarias. Para un estudio específico de lo relacionado con William Faulkner (1897-1962), vid. Paul F. Griffin, “Chances of Being Kind: Rorty, Irony, and Teaching Modern Literature", en College Literatura (West Chester University), 18 (June 1991), 107-118. Asimismo, la obra de Owen M. Fiss, The Irony of Free Speech, Harvard University Press, Cambridge, Mass, 1996 (La ironía de la libertad de expresion, trad. de J. F. Malem Seña, Edit. Gedisa, Barcelona, 1999), en línea con un trabajo anterior (Liberalism Divided: Freedom of Speech and the Many Uses of State Power, Westview Press, Boulder, Colo., 1996), abordando la vulneración, por los EE.UU, de ese derecho y principio constitucional fundamental sobre libertad de las personas, con relación a la política estatal de “lucha contra el terrorismo mundial”. En Derecho romano, es de razón remitir a Rudolf von Ihering, Bromas y veras en la Ciencia Jurídica. Ridendo dicere verum. Un presente navideño para los lectores de obras jurídicas (1880), trad. de T. A. Banzhaf, concordada de la 13ª ed. alemana por M. Santiago Luque, con índices analítico y onomástico de M. C. Martínez, e Introd. de J. Bms. Vallet de Goytisolo, Civitas, 1987. Allí la ironía es muchas veces auténtico sarcasmo. En esta especialidad jurídica destacar también a Mario Bretone: “La "coscienza ironica" della romanistica”, en Pio Caroni und Gerhard Dilcher (hrsg.), Norm und Tradition : Welche Geschichtlichkeit für die Rechtsgeschichte? (Entre norma y tradición: ¿qué historicidad para la historia jurídica?), Böhlau, Köln -Weimar -Wien, 1998, pp. 35-57 (ahora igualmente en Labeo. Rassegna di diritto romano, 43 (1997), 2, pp. 187-201). Bretone recapitula, partiendo de Doneau (Ugo Donello, Hugues o Hugo Doneau, 1527-1591), entre los Maîtres de l'École de Bourges y fundador en Alemania de la corriente dogmática (vid. sobre éste M. A. P. Th. Eyssel, Doneau sa vie et ses ouvrages, l'école de Bourges, synthèse du droit romain an XVIe siècle, son influence jusqu'à nos jours par …. Mémoire couronné par l'acad. des sc. arts et b. lettres de Dijon trad. du latin de l'auteur, M. J. Simonnet. -: De Décailly et Lamarche, Dijon, 1860, y más recientemente Ana Mohino Manrique, “Donello, Ugo (1527-1591)”, en Boletín de la Facultad de derecho UNED, 2002, núm. 19, 401-408), los sucesivos desenvolvimientos de la ciencia jurídica moderna, que aún dominada por el respeto a la ley comportó una crítica histórica de las instituciones.
La aportación desde la Filosofía del derecho corresponde a Jesús Ignacio Martínez García, “El jurista y la ironía”, en Escritos jurídicos en memoria de Luis Mateo Rodríguez, Vol. 1, 1993, pp. 331-340.

Sunday, June 11, 2006

"A la chita y callando". Europa y la tortura

La locución "a la chita callando" se utiliza en relación a algo que se debe hacer de forma sigilosa o secreta. Su empleo remonta a la Andalucía árabe donde introdujo una especie de gato montés -más rápido y ágil que los perros- para cazar que se llamaba "saeta" (chita). No obstante, su instinto sanguinario determinó al rey Alfonso X prohibir su empleo , pues parecióle que con él no respetaba el lance las normas del arte cinegético. Hubo sie embargo quienes no abandonaron esa práctica y continuaron recurriendo a ella auqnue de forma clandestina. De ahí, "a la chita y callando".
En lo demás, sean estas dos ilustraciones.
Corresponden a Dick Marty en su intervención ante el Consejo de Europa y a una vieja "publicidad del silencio) que, por decirlo todo, efectivamente hablan por si mismas.

Friday, June 09, 2006

Thursday, June 08, 2006

Derecho internacional de la navegación aérea. More aphoristico

Las aves migratorias son apátridas, y cosmopolitas. Sobrevuelan todas nuestras realidades nacionales de naciones, en ida y vuelta.

J.C.G.

Monday, June 05, 2006

El Sésamo de los Libros


La condición y el destino de los libros son el fervor y la ambición que alimenta la palabra semilla. Los cuentos populares están repletos de semillas maravillosas. Puede ser un grano de cebada –como en el cuento de Andersen que trata acerca de la soledad de una anciana, mencionado por Ernst Bloch en El principio de esperanza, que Felipe González Vicén tradujo en 1979- del que habrá de brotar un tulipán, que luego de ser besado hace surgir una niña miniatura, bautizada como Florecilla. La historia funciona también como apólogo relacionado con la relatividad de la oposición y el equilibrio de proporciones entre dos espacios, el mundo minúsculo y la inmensidad, tema asimismo del Micrómegas de Voltaire, o recurso del irónico Swift en Gulliver. Pueden ser también las semillas de aquellas habichuelas mágicas que escalan hasta el cielo. Está igualmente el caso del mínimo Garbancito, niño-semilla, que pudo enormes hombredades. Y podría prolongarme en mil y un ejemplos… El silo extraordinario de Las Mil y una Noches (hermosísima la versión de Gustavo Weil en 1956), metáfora-granero de los infinitos cuentos, alberga no obstante la más pequeña y poderosa entre todas las simientes que ahora recuerdo. En la historia de Alí Babá y los cuarenta ladrones hallaremos la del sésamo, dando a comprobar la extraordinaria intensidad de lo diminuto. Todo su fabuloso relato actúa a través de la palabra que nombra una semilla. La de sésamo, de tan menudísima, apenas parece sólo una semilla exigua. Pero hace suficiente en la cocina literaria para la excelencia de sabores que causan pasmo al paladar. La mágica pronunciación de lo pequeño, su invocación, el ejercicio de traer lo pequeño a presencia en nuestra existencia, convoca la maravilla. Sésamo, una palabra párvula, capaz sin embargo de abrir lo grande y aún contenerlo. Pues Sésamo es el nombre de la Gran Montaña que esconde un íntimo caudal precioso, a la vez que como nominación de una semilla casi insignificante, la clave -"¡Ábrete, Sésamo!"- que conduce a su interior y lo desentraña. Al fin Sésamo se nos descubre y, en efecto, desvela su secreto. El tesoro de los cuarenta ladrones, de los escritores como ladrones de vidas: el tesoro la Literatura. He aquí la fantástica epifanía del Sésamo de los libros, que da paso a una quinta dimensión; el mundo de la Literatura. Y Sésamo, un libro, cualquier libro, hasta el más ínfimo de los libros, es la llave verbal de la puerta que abre a lo maravilloso. Y así, en realidad, todo libro formula un prodigio.
José CALVO GONZALEZ
(Publicado en el diario El Mundo Málaga, ed. de 5 de junio de 2006, p. M6)

Sunday, June 04, 2006

Jules Verne y la "democracia electrónica"

El visionario Julio Verne (1828-1905) previó, avant la lettre, el empleo de las nuevas tecnologías (recursos telemáticos) dirigidas a superar la representación y posibilitar el ejercicio de una participación directa en la toma de decisiones a través de la emisión de una opinión o la elección de una alternativa mediante el voto electrónico u otras formas interactivas.
Está en su relato Les Cinq Cents Millions De La Bégum, editado por J. Hetzel en la "Bibliothèque d'éducation et de récréation" (Paris, 1879), con ilustraciones de Léon Benett.
Es la historia de dos herederos de una fortuna calculada en más de 500 millones de francos ; el francés Docteur François Sarrasin, y el alemán Professeur Schultze. Sarrasin destina esa enorme cantidad al proyecto de construir una ciudad ideal conforme a los más recientes avances técnicos de urbanismo e higienismo. El resultado es France-ville, situada en la costa americana del Pacífico (a 43º y 11´ de latutud norte y 124º 41´de longitud oeste de Greenwich). Schultze, por el constrario, la dedicará a erigir Stahlstadt, ciudad de acero, donde se fabrica un gigantesco cañón. El telón de fondo histórico puede ser identificado como los intentos de anexión de la Alcace y parte de la Lorraine por el Imperio Alemán.

Quisiera destacar su cap. XII (Le Conseil), donde los francevillais ponen en marcha la defensa de su ciudad a partir de la reunión “telemática” de los miembros de su “Conseil civique”. Estos aparecen interconectados mediante una red telefónica (“Grâce au téléphone, dit-il, nous pouvons tenir conseil à France-Ville en restant chacun chez soi”). La eficiencia instrumental les permite adoptar decisiones con rapidez ("Le Conseil civique n'avait pas duré dix- huit minutes et n'avait dérangé personne").
Así pues, a sólo un paso, mutatis mutandis, de las posibilidades interactuación que hoy pronostican para un futuro cercano las modernas ideas de “cyberdemocracia", "teledemocracia" o "democracia electrónica".
José Calvo González

Thursday, June 01, 2006

Titubantia linguae


El tartamudo parpadea con la lengua

J.C.G.

(Homenaje a Jorge Luis Borges)

Objetos de escritorio


He aquí la confesión, regina probantum, de haber perpetrado un libro…
Objetos de escritorio, Area de Cultura Ayto. de Málaga, 2006, 150 pp. (ISBN: 978-84-96055-43-0)
No me cautivan los fragmentos del Uno, sino de lo Múltiple. Lo he compuesto como una escritura de brevedades, valiéndome de la estructura textual de los microrrelatos y las formas aforísticas. Laconismo y condensación. Industria en la miniatura y el episodio para construir "fábulas milésimas" y "fragmentos no preparatorios". El resultado son esquirlas, limaduras, recortes, metralla de un primer big-bang, que se pegan al papel para dibujar con precisión y alguna vez, quizás, con agudeza, la geometría del fragmento.
J.C.G.
(Foto Sergio Camacho, diario Málaga Hoy (Málaga), ed. de 1 de junio de 2006, p. 52)