Saturday, July 15, 2006

Música, libros y algo de descanso


Con todavía varios proyectos en marcha a los que dedicar buena parte de la vacación veraniega, me tomo unos días de descanso, con música y libros. Mi destino es en pocas horas la temporada lírica en la Arena de Verona, para disfrutar de Aida de Verdi y tal vez de la Carmen de Bizet. En adelante, pequenas excursiones: Mantova, Padova, y el lago Garda, por un lado, y Parma, Vicenza, Venezia, de otro. En mi oriente está asimismo aprovechar para varias lecturas. Viene conmigo Susan Sontag, Bajo el signo de saturno, (Edhasa 1987), ya nada fácil de localizar. También dos títulos más recientes: Arthur Schhnitzler, Huida a las tinieblas (Losada, 2004), para ampliar en otro género menos breve El Teniente Gustl (Acantilado, 2006), que recominedo, y Joseph Roth, Crónicas berlinesas (Minúscula 2006). Y luego, estando en Italia, veremos qué depara la fortuna sea en libros o en música para poner de regreso en la maleta.
José Calvo González
El cuadro es: Music and Literature. de William Michael Harnett (1851-1892)

Wednesday, July 12, 2006

Justicia de la Memoria. Alfred Dreyfus, 100 años


Se cumple hoy un siglo. El 12 de julio de 1906 Alfred Dreyfus fue al fin declarado inocente, con reparación a su honor y devolución del rango militar.

Mi recomendación es aqui el libro de Encarnación Medina Arjona, Zola y el caso Dreyfus: Cartas desde España (1898-1899), con pról. de Brigitte Emile-Zola, Serv. Publics. Univerdsidad de Cádiz, 1999, 122 pp.

Reune 70 cartas de adhesión a Émile Zola en solidaridad por su campaña en La Aurora y la publicación del célebre artículo «J´accuse… Lettre au Président de la République», de 13 de ebero de 1898.

Muchas de esas cartas van firmadas por gentes muy modestas. Un gozo nada rancio.
José Calvo González

La transitividad de los derechos, por Francisco Garrido Peña


Mi admirado Fran de Waal mostraba, en una reciente entrevista a este diario, su escepticismo ante el reconocimiento de derechos para los grandes simios. El motivo para este escepticismo reside en el temor de que el otorgamiento de estos derechos por la similitud (genética, evolutiva, cultural) entre estos primates y los seres humanos conlleve una serie de otorgamiento de derechos en cadena a otras especies, por el parecido, a su vez, con los grandes simios. Y así hasta un abismal y absurdo regreso ad infinitum.
Este miedo a la transitividad de los derechos se genera por una incorrecta comprensión del concepto de derecho y, por tanto también, del concepto de igualdad o equivalencia jurídica. Un derecho es la protección de un bien que puede ser lesionado. No tiene ningún sentido proteger un bien que no puede ser lesionado, ora porque es inaccesible, ora porque no existe. No tiene sentido reconocer el derecho de los hombres a la interrupción voluntaria del embarazo porque, sencillamente, los hombres no pueden quedarse embarazados (¡hasta el momento!). Por esta misma razón, nadie pretende otorgar libertad de voto a los chimpancés.
Con esta limitación ontológica a la extensión de los derechos, no existe posibilidad alguna de incurrir en el temido regreso ad infintum. De este concepto de derecho se deduce un concepto difuso de igualdad, que no implica identidad, y que, por tanto, no permite transitividad alguna entre especies.
¿Qué podemos proteger a los animales? Aquello que podemos dañar. A saber: la vida, el bienestar, la existencia como especie, el dolor. No tiene sentido hablar del sufrimiento psíquico de una ameba, pero sí de un gorila, de un perro o de un delfín. Los grandes simios tienen una cultura compleja, una autoconciencia individual nítida y autónoma, un universo sensitivo y emocional muy rico, que no poseen los esturiones o la famosa mosca del vinagre. Por eso, no podemos construir una identidad conmutativa ni transitiva entre especies diferentes. En el reconocimiento de derechos a los animales sólo protegemos aquellos bienes que están en el telos evolutivo del animal, como gusta decir Jorge Riechmann. ¿Dónde está el absurdo?.

Reproducido de El País ,(Madrid). Cartas al Director, ed. de 12.07.2006
Francisco Garrido Peña es Diputado y portavoz de Los Verdes.