Thursday, April 30, 2009

Filosofia Jurídica Prática, de Paulo Ferreira da Cunha. Convite






Paulo Ferreira da Cunha,
Filosofia Jurídica Prática,
Quid Juris, Lisboa, 2009, 800 pp.
(Colecção Erasmus - Manuais Universitários)
ISBN: 9789727244119








Paulo Ferreira da Cunha,
Filosofia Jurídica Prática,
com Prefácio do Prof. Dr. Willis Santiago Guerra Filho,
a Apresentação de Regina Quaresma,
Editora Fórum Ltda., Belo Horizonte, 2009, 451 pp.
ISBA: 978-85-7700-195-8






Síntese


O Bolero de Ravel terá algo a ver com a Pirâmide normativa de Kelsen? Será crime uma escultura de um sapo crucificado? Um Presidente da República pode ir para o emprego de bondinho? Todos são problemas de filosofia jurídica prática. Prática estética e artística, prática ética e moral, prática constitucional e política, em todas elas está presente a necessidade de escolha, de valoração e juízo.
As relações entre Liberdade, Ética e Direito, a presença fundamental das Virtudes e dos Valores no Direito Constitucional de hoje e as vias de uma ética política republicana, a ligação da Arte e da Estética com o mundo jurídico, tanto na Literatura, como nas Artes Plásticas ou na Música, são os desafios principais do presente livro.
O autor termina com o balanço da sua obra, de já mais de 70 livros.


* * * *


Caro José,
Depois da sua saída, em Portugal, pela Quid Juris, de Lisboa, vai fazer-se o lançamento no Brasil de Filosofia Jurídica Prática, editado pela Fórum.
Teria a maior honra e sincera satisfação em que nos pudéssemos encontrar neste evento.
Mas mesmo que não possa contar com a sua presença (desde logo pela distância), espero, naturalmente, sempre ser merecedor de contar com a sua amizade.
Muito cordiais cumprimentos

Paulo Ferreira da Cunha
Porto, 9 de maio de 2009



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Querido amigo Paulo,
Recibo tu cordial invitación y mucho me felicito por la merecida y justificada difusión de tu obra –esta vez con ocasión de nuevas ediciones de Filosofia jurídica prática– en el amplio mundo de la cultura jurídica brasileña. Bien sabes que disfrutaría acompañándote en ese acto de presentación, como también la imposibilidad de hacerlo posible en este momento. Quisiera, no obstante, sentirme presente a través de tu amistad.
Cuando tuviste la gentileza de obsequiarme con la edición lisboense de Filosofía jurídica pratica, leí con especial agrado las páginas que dedicas al Bolero de Ravel y la pirámide normativa keleseniana. No he tenido desde entones oportunidad de comentarte una reflexión lateral, y acaso complementaria, que me brindó la audición del pasado Concierto de Año Nuevo, donde la Orquesta Filarmónica de Viena, bajo dirección de Daniel Barenboim, homenajeó a Franz Joseph Haydn interpretando, entre otras piezas, la Sinfonía nº 45 en fa sostenido menor.
La versión de Barenboim fue, aunque muy divertida, quizá demasiado histriónica. Pero lo cierto es que, como tú conoces, Haydn la concibió muy lejos de cualquier pretensión bufa. El último movimiento debe entenderse, en realidad, como una composición “protesta” –posiblemente la primera en la música clásica– donde el maestro se solidarizaba con las quejas de los músicos del palacio de verano del príncipe Nikolaus Esterházy debido a los numerosos conciertos que habían sido programados, durante los cuales hubieron de mantenerse separados de sus familias. Buen conocedor del deseo de regresar con ellas, Haydn concibió ese último movimiento de su composición haciendo que cada cierto tiempo uno de los intérpretes concluyera la ejecución de su partitura y soplando la vela del atril se retirara con su instrumento sin decir nada. Y así, sucesivamente. Al terminar el adagio, sólo quedaba el violín del concertino – instrumento que es también el fundamental y de mayor jerarquía decisional dentro el conjunto sinfónico– tocando en una sala vacía y en penumbra.
Aparte la anécdota, y el que el príncipe recogiera con rapidez aquel sutil pero elocuente mensaje, creo que el último movimiento de la Sinfonía nº 45, conocido como adagio de Los adioses, es un buen ejemplo de deconstrucción de la estructura piramidal normativa de Kelsen, inverso al constructivo que tú sugieres con el Bolero de Maurice Ravel. Tuya es la brillante metáfora acústica del menos al más, en la idea del progresivo desarrollo del ordenamiento jurídico; mía, la minimalista, en una metodología analítico-reductiva que va del más al menos hasta apoyar en la norma fundamental.
La música y el Derecho… Un tema apasionante lleno de momentos piano, otros en obstinato sostenuto, o vivace, y también de silencios musicales.
En fin, te envío con estas líneas, como en violino lontano, todo mi recuerdo y el fuerte abrazo del amigo

José Calvo González
Málaga, 10 de mayo de 2009

1 comment:

Alberto said...

Escucharé 'Los adioses' de Haydn, que acorde a su interpretación podría ser considerada una composición-deconstrucción de la reverenciada pirámide kelseniana, revelando-rebelando la trascendencia de todos los ladrillos. ¿Quién sabe? Quizá Hayek se inspiró en 'Los adioses' para la concepción de su individualismo meteorológico.