Friday, February 27, 2009

París solanesco, por José Calvo González



José Gutiérrez Solana
París,
ed. de Ricardo López Serrano
y Andrés Trapiello
Editorial Comares
Col. La Veleta
Granada, 2008, 390 pp.

La hospitalidad de este Suplemento albergó con anterioridad entre sus páginas noticia sobre la estrenada recuperación a cargo de Comares, en su colección La Veleta, de los inéditos de Gutiérrez Solana reunidos como La España negra (II). Viajes por España y otros escritos. Un nuevo rescate nos depara ahora otra oportunidad, no menos gozosa, para el mejor conocimiento de una literatura tan singular como injustamente poco conocida. Libro inédito, de idéntica pulcra edición, también éste que felizmente (rara temporum felicitate) ha sobrevivido avatares de silencio y riesgos de extravío. La escritura solanesca ha cumplido, al fin, su ventura. Durmiente en el interior de una maleta-tesoro que fue transmitida entre depositarios sucesivos disimuló por más de medio siglo su existencia bajo distracciones y rutinas. Mas, como quiera que el destino es infungible, y su logro sólo cuestión de tiempo, llegó el día en que abrió a raudal sus entrañas, chorreantes de textos manuscritos y dibujos. Éstos, y muy escasos de aquéllos, aparecieron el año 2002 reproducidos en facsímil como Cuadernos de París, por iniciativa del Museo Reina Sofía y mecenazgo de la Fundación Marcelo Botín, acomodados en una caja semejante a la valija de procedencia. La diseñó el taller valenciano de Joan Dolc. Del millar de ejemplares no queda hoy uno en comercio. Los editores granadinos de Comares imprimen ahora la totalidad de los pasajes donde el trazo del pintor es puramente escritura, la que en Solana fue siempre, asimismo, estampa.
Son anotaciones y apuntamientos que sobre Paris tomó Solana entre febrero de 1938 y junio de 1939, mientras allí permaneció. Antes había partido de Madrid a Valencia, y de ésta viajó a París. Huía de la Guerra civil. Lo acompañaba su hermano Manuel. Vivió por entonces en el Colegio de España, donde también se encontraba Baroja. Don Pío, de pocos paseos, escribía allí en esas fechas su novela El Hotel del Cisne, de experimentación surealista en imaginería de sueños, luego publicada en Madrid el año 1946, con mutilaciones de censura y de otras prudencias propias. Solana tenía por mañanas y tardes divagar, e igualmente escribía. Era, sin saber si sería, su París. Una novela (?); acaso. Su escritura, como aquella barojiana, también se diluía por secuencias de anécdotas e historias parciales. Rara sintonía, pero con un límite irrebasable. El sobrerrealismo de Solana no bebía en lo onírico; se emborrachaba de la vigilia por el ejercicio deambulante, casi errabundo, en una ciudad que su ojo, su mirada, jornada a jornada, iba poniendo por escrito en tinta de aguafuerte. El París sonalesco es, ciertamente, una escritura acuafortista. Algo tan noventayochista, pero de genuina de identidad, por todo intransferible, tratándose de Solana.
A las páginas de este Suplemento cultural he traído testimonios de visiones parisinas como la de Azorín, en un Paris bajo el fuego del Gran Dragón (1914), o de Xenius, para uno finisecular que ya anunciaba las migraciones vanguardistas. Ni ellos ni otros miraron con la lente tintada de amargura del expatriado, del refugiado, mucho más anímica, proyectando un punto de vista auténticamente original y extraño. Solana mira aquello que antes ninguno supo ver, o tal vez ignoró, y lo escribe y descubre. Son las escenas del metro, de la ciudad bajo la nieve, del barrio judío, de pequeñas fiestas, de libreros de viejo y mercadillos de ocasión, de percances cotidianos.... Pero donde la intensa expresividad de ese París revelado cobra especial relieve literario será, sobre todo y cómo no, en los paisajes humanos que de él reviven; el derrumbado ambiente de los “clochards” a orillas del Sena, la inmóvil hilera de mendigos y pobres a espera de gachas, el cabaret y submundo de las putas, la compañía muda y tierna de los perros, los traperos de la rue des Entrepôts, los merenderos, los cementerios. Solana merodea y hurga en esa geografía urbana de criaturas y lugares gestionando el incierto albur de su escena histórica en la memoria. París, un libro para la inteligencia de una lectura que soporta colores fuera de temporada, en la inclemencia, aunque más rigurosos, más puros y verídicos.
Publicado en el diario El Mundo. El Mundo Málaga. Suplemento cultural "Papeles de la Ciudad del Paraiso", núm. 28, ed. de 27 de febrero de 2009.

Monday, February 16, 2009

Seminario "Diritto e letteratura". Università degli Studi di Napoli Federico II


Università degli Studi di Napoli Federico II
Dipartimento di Diritto romano e Storia della scienza romanistica F. De Martino
Scuola di Dottorato in Scienze giuridiche, storiche e filosofiche


Seminario "Diritto e letteratura"
Mercoledì, 18 febbraio 2009 - ore 15.30
Introducono: Carla Masi Doria, Giovanni Marino, Antonio Punzi
Coordina: Carla Faralli
Intervengono: Giorgia Alessi, Cosimo Cascione, Carlo Nitsch
Conclude: Aldo Mazzacane
Località della manifestazione
Aula Convegni - Via Mezzocannone, 8 / Via Paladino, 39 - Napoli

Wednesday, February 04, 2009


Gianluigi Palombella & Neil Walker (eds.),
Relocating the Rule of Law,
Hart Publishing Ltd, Oxford, 2009
ISBN 9781841135977


Synopsis
In this set of interdisciplinary essays leading scholars discuss the future of the Rule of Law, a concept whose meaning and import has become ever more topical and elusive. Historically the term denoted the idea of 'government limited by law'. It has also come to be equated, more broadly, with certain goods suggested by the idea of legality as such, including the preservation of human dignity and other individual and social benefits predicated upon or conducive to a rule-based social order. But in both its narrow and broader senses the Rule of Law remains a much contested concept. These essays seek to capture the main areas and levels of controversy by 'relocating' the Rule of Law not just at the philosophical level, but also in its main contemporary arenas of application - both national, and increasingly, supranational and international.

Table of Contents
Part 1: The Rule of Law: An Elusive Concept?
1. A Concise Guide to the Rule of Law (Brian Z. Tamanaha)
2. The Rule of Law and its Core (Gianluigi Palombella)
Part 2: The State of the Rule of Law State
3. The Rule of Law: Legality, Teleology, Sociology (Martin Krygier)
4. The Rule of Law in Post-Communist Constitutional Jurisprudence: Concerned Notes on a Fancy Decoration (Renata Uitz)
5. Law’s Golden Rule (David Beatty)
Part 3: The Wider Frontiers of the Rule of Law: European and Global Perspectives
6. The Rule of Law and the EU: Necessity’s Mixed Virtue (Neil Walker)
7. Can a Post-colonial Power Export the Rule of Law? Elements of a General Framework (Rachel Kleinfeld and Kalypso Nicolaïdis)
8. Has the ‘Rule of Law’ become a ‘Rule of Lawyers’? An Inquiry into the Use and Abuse of an Ancient Topos in Contemporary Debates (Friedrich Kratochwil)
9. The Rule of Law in International Law Today (Stéphane Beaulac)

Gianluigi Palombella studied Law at the Law Faculty in Pisa, Legal and Political Philosophy at the Scuola Superiore S. Anna (Pisa) (1981). He taught in Pisa for a decade, and since 1997, he has been a professor in the Law Faculty at the University of Parma (1999), where he also serves in the Academic Senate and in the directive Committee in the "Master for Diplomatic Careers" (Political Science Faculty); Head of Legal and Social Studies Department; Editorial Board of scientific journals in Italy and of "Law and Philosophy" (USA). He was a visiting scholar at Yale Law School (1996) and at Northwestern University Law School (2000).
Articles: The cognitive attitude. About a structural character in Law Interpretation, in Archiv fuer Rechts- und Sozialphilosophie, 1999/2; Derechos fundamentales. Argumentos para una teoria, in Doxa. Cuadernos de Filosofia del derecho, 22, 1999; Arguments in favour of a functional theory of fundamental rights, in International Journal for the Semiotics of Law, 14:, 2001; Il significato costituzionale della cittadinanza europea, in Teoria politicca, 2.2004; El abuso del Derecho, del poder y del "rule of law", in Doxa. Cuadernos de Filosofia del derecho, 29, 2006; Ragioni di giustizia, diritti e generazioni future, Rivista internazionale di filosofia del diritto, 3/2007; Constitutional Transformations vs. "Juridical", in German Law Journal, 8.10.2007; From human rights to fundamental rights, in Archiv fuer Rechts- und Sozialphilosophie, 93.3.2007.

Books: Ragione e immaginazione: Herbert Marcuse 1928-1955, Bari 1982; - Diritto e artificio in David Hume, Milano 1984; - Soggetti, azioni, norme. Saggio su diritto e ragion pratica, Milano 1988; - Stato dei partiti e complessità sociale, Napoli 1992; - Filosofia del diritto, Padova 1996 (Filosofía del Derecho moderna y contemporánea, trad. de José Calvo González, Madrid 1999); - Costituzione e sovranità. Il senso della democrazia costituzionale, Bari 1997 (Constitución y soberanía. El sentido de la democracia constitucional, trad. de José Calvo González, Granada 1999) ; - L'autorità dei diritti. I diritti fondamentali tra istituzioni e norme, Roma-Bari, 2002 (The Authority of Rights. Fundamental Rights between Institutions and Norms, Kluwer Publisher, 2004; La autoridad de los derechos. Derechos findamnetales entre instituciones y normas, Madrid, 2006). trad. de José Calvo González y Cristina Monereo Atienza); Dopo la certezza. Il diritto in equilibrio tra giustizia e democrazia, Bari 2006.
Neil Walker has been Professor of Law at the European University Institute (EUI) in Florence since 2000. The EUI is Europe’s leading postgraduate centre for studies in law and the social sciences. Previously, he was Professor of Legal and Constitutional Theory at the University of Aberdeen (from 1995-2000) and, before that, he taught Public Law at the University of Edinburgh for ten years. Between 2003 and 2005, Professor Walker was the first holder of the position of Dean of the EUI. During 2007, alongside his EUI Chair, he holds the position of Honorary Tercentenary Professor of Law at the University of Edinburgh as a prelude to his full-time return to Edinburgh in 2008 where he will take up the position (vacated by Sir Neil MacCormick) of Regius Professor of Public Law. Over the years, Professor Walker has also been Visiting Professor at various institutions including the University of Columbia in New York, the University of Toronto and the University of Tilburg in The Netherlands. Professor Walker is an internationally renowned expert in constitutional theory, with particular reference to constitutional arrangements in transnational settings such as the European Union. As such, he has been a prominent contributor to the debate on the adoption of a Constitution for the European Union. He is also an acknowledged expert on matters of policing and security. He has written over 100 books and articles on these subjects. Publications in 2007 include a new monograph (with Ian Loader) published by Cambridge University Press entitled Civilising Security and a new edited collection of essays (with Martin Loughlin) published by Oxford University Press entitled The Paradox of Cosntitutionalism.

Tuesday, February 03, 2009

Ossorio y Gallardo, ejemplo del Derecho de Defensa para todos, por Luis Martí Mingarro



NOS llega una sentencia de la Audiencia Nacional en la que se debate el derecho de la familia de don Ángel Ossorio y Gallardo a la restitución de los papeles particulares de su brillante y patriota antecesor. Algo que, de paso, beneficiará a tantos otros en pie de igualdad.
Los tristes, ácidos y crueles avatares de la guerra civil llevaron a Ossorio por América donde hubo de beber el cáliz amargo del exilio. Y allí es recordado como nunca nosotros debíamos dejar de hacerlo.
Y es que la figura de Ossorio no es sólo parte de nuestra memoria histórica. Toda la abogacía de Iberoamérica venera su recuerdo, como modelo y maestro de abogados y como ejemplo de servidor público coherente y generoso. La ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, materializó esa devoción, y hoy su Colegio de Abogados hermanado con el de Madrid acoge su biblioteca dándonos un ejemplo de cuánto pasado compartimos y de cuánto nos ha de ser común en el futuro.
Hay que agradecer que ABC, con una brisa suave y cuidadosa, nos haya traído su recuerdo aunque sea al hilo de un concreto episodio, al rememorar que, con ocasión del golpe de Estado revolucionario de octubre de 1934, Ángel Ossorio fue el abogado que designó don Manuel Azaña, a la sazón ya ex presidente del gobierno, aunque luego alcanzara la más alta magistratura del Estado, y que aparecía imputado en la causa criminal incoada con motivo de aquellos gravísimos momentos.
La cita de aquel suceso ha traído a mi memoria la posición tomada desde siempre por don Ángel Ossorio y Gallardo en relación con el Derecho de Defensa. Derecho de defensa para todos. Lo cierto es que apenas un año después de proclamarse la república una sublevación que había encabezado el general Sanjurjo y que fue hábil y eficazmente abortada por el gobierno Azaña, dio con el general golpista y sus cómplices en la cárcel, en virtud de un procedimiento en el que se les imputaba la gravísima rebeldía contra la Constitución y el orden, y se solicitaba para ellos la pena de muerte que la sentencia sumarísima efectivamente acordó.
Ángel Ossorio, fue uno de los tantos prohombres que habiéndolo dado todo en servicio de España a los gobiernos de la Monarquía, bascularon hacía el relevo institucional y contribuyeron decididamente a la llegada de la república. Ossorio y el Colegio de Abogados de Madrid lideraron el apoyo al indulto del general Sanjurjo. Con ello se constituía en ejemplo vivo de lo que es de verdad el derecho de defensa para todos. No hay situación que un estado social y democrático de derecho resista, en tanto construcción jurídica e institucional, si no impera el derecho de defensa como clave de todo el arco del sistema de impartir justicia. Y aunque al general Sanjurjo lo había defendido con gran calidad otro ex decano, Bergamín, aquellos juicios sumarísimos, con pena de muerte en juego, no merecían llamarse justicia. Durante su decanato el propio Ossorio luchó pública y denodadamente contra la Ley de Defensa de la República, una ley de excepción que ya en pleno nacimiento de la república tomó una vigencia que, más o menos, hemos tenido que soportar los españoles durante muchos años.
En la lacerante actualidad de los lejanos días de agosto de 1932, Ossorio dio una lección pública y generosa demostrando como, desde posturas ideológicas bien alejadas, se puede asumir con gallardía, con suficiencia y con eficiencia la defensa de quien, sin ser correligionario, necesita ser defendido. De aquella, Sanjurjo, a quien se conmutó la pena de muerte, salvó la vida, que luego perdió en los inicios de otro golpe, el de 1936. La página, de alguna manera, se reproduciría con motivo de los sucesos de octubre de 1934, y Ossorio, esta vez sí desde la correlación política -él siempre católico y convencido republicano institucional- asumió ante toda la sociedad la defensa de Azaña en un proceso que, al menos para el ex presidente del gobierno republicano no tuvo ninguna consecuencia.
En alguna ocasión he dicho que el decano Ossorio sólo con titular el libro el Alma de la Toga tal como lo hizo dio alas para esa fe tan imprescindible con la que hemos de ejercer nuestra tarea.
Los abogados no debemos perder de vista nunca esta condición esencial del derecho de todos los ciudadanos a una defensa libre para configurarse y expresarse, e independiente de todo poder fáctico o jurídico que es la sustancia del derecho a un proceso con todas las garantías.
Ossorio así lo predicó siempre y él, que mereció durante muchos años la confianza de sus compañeros que lo eligieron decano del Colegio de Abogados de Madrid, dio testimonio vivo de esa posición. Don Ángel había sido un hombre público muy participativo y desempeñó funciones muy relevantes. Nunca dejó entrar a nada ni a nadie en el ámbito personal ni profesional donde hizo imperar, además de su personal catolicidad, los dos grandes valores específicos que la abogacía debe cultivar siempre: libertad e independencia.
En aquellos tiempos revueltos que acabaron en la tragedia de la guerra civil siguió fiel a sus principios. En momentos en los que ya nada de eso importaba a mucha gente él siguió su trayectoria.
No se puede olvidar que Ossorio, siempre coherente demócrata, en vista de que también había llegado al Colegio de Abogado la alborotada marea de la división y la politización, se sometió a una moción de censura; y aunque la ganó, por muy pocos votos, luego dimitió haciendo bueno su deseo de «no presidir a unos contra otros».
Ossorio fue, desde luego, otra de las víctimas de la crueldad de las guerras civiles, donde las querellas políticas prenden de manera sangrienta entre los conciudadanos, que dejan de serlo para convertirse en violentos fratricidas. Allí desaparece el derecho, único cañamazo sobre el que es posible bordar la difícil e imperfecta justicia de los hombres. Al amparo de la ley, igual para todos, es posible la paz pública que sólo fructifica cuando está protegida por un reconocido y efectivo derecho de defensa para todos como quería don Ángel. Recordarlo es dar valor de futuro a la memoria histórica. O sea, aprender de la historia y no repetirla.
Puede que la Audiencia Nacional, en la sentencia que desencadena estas líneas, haya recordado la imagen señera de don Ángel Ossorio; lo que, nada menos, ha dado lugar a que el Gobierno de la Nación rectifique la reglamentación de manera inmediata para que un derecho -el reconocido en la Ley 21/2005- sea de verdad igual para todos. El retrato de Ossorio en la galería de decanos es muy original: está con toga, pero no resguardado en el despacho; su figura aparece en la galería de pasos perdidos del Supremo, asomado a un ventanal y, como todos los abogados, parece esperar la llamada a entrar en Sala.
LUIS MARTÍ MINGARRO, Académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, es Presidente de la Unión Iberoamericana de Colegios de Abogados.
Publicado en ABC (Madrid), ed. de 03.02.2009.