Monday, February 28, 2011

Sobre laberintos, libros en llamas, y Parma en el recuerdo


Enis Batur
Las bibliotecas de Dédalo
Prólogo de Alberto Manguel
Trad. de Rafael Carpintero
Errata naturae, Madrid, 2009, 96 pp.


En la obra de Borges figuran espejos, laberintos y tambien incendios. Las llamas de éstos, como en Las ruinas circulares, devoran sueños, o libros, si la lectura es Los teólogos. Las bibliotecas -en realidad La Biblioteca elevada a categoría- se encuentran en sus cuentos, mezcladas con espejos, laberintos y también quemas alguna vez purificadoras. Viene al caso la memoración por motivo del gemelar prólogo borgiano de Alberto Manguel, donde aparecen librerías y arquetipos, y asimismo de saber que anaqueles y libros que formaron la biblioteca de Batur perecieron en una ávida combustión. El fuego es insaciable. El fuego es otra forma del incesante laberinto; no su evasiva. El fuego es pesadilla, como la maraña de un lugar pensado para el extravío. Sólo “el libro de arena” –intuyó Borges en su luminosa ceguera- es verdaderamente incombustible.
Batur publicó este pequeño libro en la editorial Sel Yayıncılık/Deneme de Istambul el año 2005. Lo tradujo del turco el 2008 François Skor, y fue impreso en Saint-Pourçain-sur-Sioule editándolo Bleu Autour. Mantuvo esta edición el prólogo de Manguel, aunque cambió en parte el título original (Kütüphane. 'bir Başka Labirent Öyküsü'; La biblioteca. Historia de otro laberinto) llevando a la cubierta D'une bibliothèque l'autre, en apariencia menos laberíntico, más sucesivo.


La línea recta, no obstante, también puede convertirse en un laberinto; “Yo sé de un laberinto griego que es una línea recta”, previno Erik Lönnrot en La muerte y la brújula. Si en esa línea se habían perdido filósofos y detectives, con cuánto más mérito bibliófilos.
Al laberinto, a Dédalo, regresamos desde el título de la edición española. En verdad, de una a otra biblioteca, sí, para recorrer la línea que hace tránsito de la biblioteca de Alejandría a la de Sarajevo; de la biblioteca personal Batur, consumida en fuego, a la luego recreada con minuciosidad forense y a veces con pusiones casi delirantes; de los 80.000 volúmenes de la asombrosa (y magnética) biblioteca Warburg a la de un hotel cualquiera en la árida costa del norte de Turquía; de la especular (o conjetural) borgeana a la biblioteca formada en un piso alquilado por un desconocido, que aquí es como el sinónimo más recóndito de la palabra infinito, o de nada.
En esos viajes -geografía libresca- hay testimonio de amor a los libros y a no pocos de sus hacedores; a clasicos como Petrarca, al islamólogo Louis Massignon, a Octavio Paz, de quien vale ahora citar El fuego de cada día y, en especial, su poema “La centella”, y a otros.
También de esos viajes he recuperado algo personal, que ahora me permito; un exceso, con seguridad. La Biblioteca Palatina de Parma, en el Palazzo della Pilotta, que visité una tarde de enero del 2000. Había sido fundada por un Borbón, y dilatada y engrandecida por María Luisa de Borbón-Parma.


No se me ha disipado aún la admiración de aquella tarde farmesiana. Los anaqueles, dorados por encuadernaciones cuajadas, disminuyendo en tamaño hasta lo más alto, allí abarotados de volúmenes en 8º. Todo para favorecer la perspectiva vertical ad infinitum.


Esa distancia, pero en horizontal, creo que la recorrí en una de las galerías a las que por entonces aún no se permitía el acceso. Fue habilidad del cicerone permitirlo. A lo largo de un corredor que a tramos iban iluminando, y donde emergían de la oscuridad y en continuum frisos con libros y más libros, y más frisos con más libros y más libros, recibí la impresión del infinito como laberinto rectilíneo. Al fondo reposaba férrea, estática y sólida, una enorme prensa; quizá la transfiguración del Minotauro. Algunos relieves develaban adornos de dragones.


A la salida me mostraron impresos de Bodoni -límpido, esbelto- en la Sala Dante; una sala de lectura frecuentada por los universitarios de la ciudad. La Biblioteca Palatina de Parma es una biblioteca pública que éstos aprovechan. Parma ciudad -elegante, muy chic- es tímida en instalaciones para estudiantes, situadas más bien en el extrarradio. Las carreras técnicas están allí. Giurisprudenza permanece en el caso antiguo.
En la noche asistí a una representación de Wagner en italiano –singular rareza- programada en el Teatro Ducale.
Era el Wagner de Lohengrin, con el Caballero del Cisne, tan jurídico… En el palco me acompañaba el Prof. Gianluigi Palombella, buen entendido; sotto voce ninguno de ambos evitamos algún comentario sobre el intérprete, a quien la "apretura" del atrezzo traicionaba más que la voluntad representativa. Es inútil conjurarse frente libreto; norma di vita.
Al intermezzo hubo champagne helado, y prosciutto local.
Siendo madrugada pasee por Strada della Repubblica hasta la Piazza homónima, para tomar un chiocolatte. Algunos metros más allá una calle desemboca en Duomo (Strada Al Duomo), y de allí a poco… el Baptisterio. Es preferible contemplarlo al amanecer: "un corpo rosa che respira".
Y algo todavía más recomendable. Nunca leer al Sthendal de La Certosa di Parma en un viaje así. En cualquiera otro evitarlo también, si fuera posible. Manías ...

J. C. G.

Friday, February 25, 2011

Cine jurídico desde España. La pedagogía crítica (XII)


Ernesto Pérez Morán y Juan Antonio Pérez Millán
Cien abogados en el cine de ayer y de hoy
Pról. de Juan Carlos Paradela
Universidad de Salamanca (Col. Obras de Referencia, 29) 2010, 322 pp.
ISBN: 978-84-7800-167-5


Cien abogados en el cine de ayer y de hoy ofrece una variadísima galería con muchos más de cien abogados y de algo menos de cien películas en cien capítulos. El lector, con mirada de espectador, podrá sin embargo comprobar ya desde los 60 están abordados la mayoría de los temas fundamentales del cine jurídico. Así, la pena de muerte en No matarás, de 1959; la indefensión del ciudadano ante el sistema, en la emblemática versión cinematográfica (1962) de El proceso de Kafka, bajo dirección de Orson Welles ; los juicios políticos, o la justicia penal internacional, en Vencedores o vencidos, de 1961; el racismo en Matar a un ruiseñor, de 1962; la homosexualidad en La Víctima (1961); o las estafas financieras tan de actualidad en La fuerza del destino, de 1948; los dilemas morales del abogado en El caso O’Hara (1951) ... Y cómo no recordar también los enredos sentimentales (y conflictos profesionales, digámoslo así) en La costilla de Adán (1949), etc ...
El libro presenta una buena selección de tipos de abogados: el triunfador y tímido de escrúpulos de Roxie Hart (1942); el cínico colaborador con el poder establecido de El proceso; el idealista siempre derrotado, esto es, Gregory Peck en Matar a un ruiseñor, o igualmente en el modelo de Sacco y Vanzetti (1971); el brutalmente indolente de La confesión (1969); el abogado como uno más de los elementos del sistema (bien engrasado políticamente, todo hay que decirlo) en El crimen de Cuenca (1979) o En el nombre del padre (1993); el triunfador sin límites de conciencia de A propósito de Henry (1991), o Gene Hackman como el abogado de mafias delictivas en La tapadera (1993), y antes Tom Hagen, en la saga de El Padrino (1972-1974); el abogado de poderosas empresas en Acción civil (1998) o el de la La caja de música (1989) de Costa-Gavras…
Y el jurado, otro de los temas más clásicos del cine jurídico. V. gr. Henry Fonda en Doce hombres sin piedad (1957) –¿para cuándo un análisis práctico de argumentación jurídica sobre esta película?– y hasta el ya citado Hackman, en El jurado (2003).
Asimismo el cine jurídico-político, más nacional y militante, con Siete días de enero (1978) en el caso del asesinato de los abogados de Atocha, o el El proceso de Burgos (1979)

Destacable la documentación manejada. Una obra que añadir -con valor- a las muchas existentes -y obviadas por no pocos- en la literatura anglosajona, pero editada desde una Universidad española, la de Salamanca, también no la única por fortuna (Oviedo, La Rioja, etc.). Un buen material para pedagogía crítica.
Bienvenida al libro.

Wednesday, February 23, 2011

El Proceso penal en escena


The Tribunal. Jean-Louis Forain 1852-1931


Marcello Strazzeri
Drammaturgia del processo penale.
Strategie discorsive e pratiche di internamento

Edizioni Besa Editrice (Collana: Scienze sociali), 2010, 144 pp.
ISBN-10: 8849706979
ISBN-13: 978-8849706970



Il processo penale può essere analizzato e descritto secondo modalità diverse: quelle proprie del discorso giuridico-penale, quelle mutuate da una teoria della figurazione, quelle drammaturgiche che concepiscono il processo penale come rappresentazione di un dramma teatrale. Basta seguire dal vivo la dinamica sequenziale di un processo per avere contezza della molteplicità delle similitudini nei ruoli prefissati e nelle parti assegnate, quali l’accusa svolta dal pubblico ministero e la difesa svolta dall’avvocato, in uno spazio definito, separato dal pubblico, che assiste in silenzio rispetto agli attori a cui spetta la parola. Questo studio si propone una descrizione paradigmatica del processo nel tentativo di delineare, sul piano teorico e metodologico, una sorta di drammaturgia del processo penale, concentrandosi sulle pratiche discorsive attraverso cui il diritto vivente opera nella società rispetto a quello vigente, consegnato a codici, leggi, editti. Ogni testo citato, da Dostoevskij a Musil, da Camus a Bulgakov, da Dürrenmatt a Cechov costituisce il tassello di tale mosaico.

Marcello Strazzeri insegna Sociologia del diritto e Sociologia del Crimine presso la Facoltà di Scienze Sociali, Politiche e del Territorio dell’Università del Salento. Tra le sue pubblicazioni: L’eclissi del cittadino. Attore e sistema sociale nella modernità (Pensa, 1997), Figurazioni letterarie del mutamento sociale (Manni, 2003. ISBN 13: 9788881765041). Il Giano bifronte. Giuridicità e socialità della norma (Palomar di Alternativa, 2004) e Il teatro della legge. L’enunciabile e il visibile (Palomar di Alternativa, collana Kosmopolis, 2007. ISBN 13: 9788876002175).


Marcello Strazzeri

Tuesday, February 22, 2011

Diritto e Letteratura. Seminario. Università degli Studi del Sannio. Matrimonio e Familia nel 700.


Domani mercoledì 23 febbraio, alle ore 14.00 presso l’Auditorium del Complesso di Sant’Agostino sito in Benevento alla via G. De Nicastro n. 13, avrà luogo un incontro di studi promosso dalla cattedre di Diritto e Letteratura del prof. Felice Casucci e di Storia dell’esperienza giuridica moderna della prof. Cristina Ciancio, dal titolo: Matrimoni, mogli e mariti… nel Settecento tra diritto e letteratura.

Ospite dell’incontro sarà la prof. Gigliola di Renzo Villata, ordinario di Storia del diritto medievale e moderno presso l’Università degli Studi di Milano, ateneo presso il quale ricopre anche le cariche di direttore del Centro di studi sulla giustizia e Coordinatore della Scuola di Dottorato in scienze giuridiche.

La professoressa di Renzo Villata affronterà la disciplina delle dinamiche coniugali nel corso del Settecento attraverso una lettura comparata delle fonti storico-giuridiche e della più significativa letteratura coeva, alla quale seguiranno le considerazioni conclusive del prof. Felice Casucci, ordinario di “Diritto comparato” e docente del corso in “Diritto e Letteratura”, primo in Italia, e direttore dell’omonima collana giunta quest’anno al secondo volume.

L’incontro, che apre un ciclo di cui saranno resi noti i successivi appuntamenti, mira ad ampliare le occasioni di scambio e confronto sulle possibilità interpretative offerte ai giuristi dalla innovativa corrente di studi nota come “Law and Literature” , coinvolgendo a tal fine alcuni dei più prestigiosi storici del diritto.

Esperta di storia del diritto di famiglia, Gigliola di Renzo Villata ha dedicato molte delle sue ricerche anche allo studio della scienza giuridica civilistica, criminalistica e processualistica, a partire dal medio evo fino all’epoca delle codificazioni, collaborando con studiosi di alcuni dei principali centri di ricerca internazionali, come il Max Planck Institut für europäische Rechtsgeschichte, l’Insitute pour l’histoire des anciens pays de droit écrit dell’Università di Montpellier, la Robins Collection School of Law dell’Università di Berkeley in California.

Fuente: http://www.unisannio.it/notizie/seminari/viscom.php?id=504

Monday, February 21, 2011

Giustizia e letteratura (Law and Literature) Defoe e la malavita


Defoe, The hymn to the pillory (1703)


Il Centro Studi "Federico Stella" sulla Giustizia penale e la Politica criminale, dell´Università Cattolica del Sacro Cuore (Sede di Milano), organizza per l'anno accademico 2010-2011 un ciclo di incontri sul tema Giustizia e Letteratura (Law and Literature). Il Ciclo è composto da cinque incontri pomeridiani e un convegno conclusivo: La "presunzione di colpevolezza" come difesa del branco. Il caso Dreyfus: risonanze letterarie francesi 1896-1930; Giudici e giustizieri in Dürrenmatt; Defoe e la malavita; Musil, von Hofmannsthal e la responsabilità; La giustizia nelle canzoni di Bob Dylan, e Narrazioni della giustizia, giustizia della narrazione (Convegno conclusivo). L'iscrizione offre agli studenti delle Facoltà di Giurisprudenza e di Scienze linguistiche e Letterature straniere dell'Università Cattolica del Sacro Cuore di Milano




Giovedì 24 febbraio 2011
Aula G.108 - Lazzati
Università Cattolica del Sacro Cuore
Largo A. Gemelli, 1 - Milano

Colpevolezza e necessità del reato, tra ragione morale e ragione economica. Defoe, la letteratura criminale e il mondo della malavita nell’Inghilterra
sei–settecentesca

Ore 16.15
Registrazione degli iscritti
Ore 16.30
Introduzione:
Gabrio Forti, Professore Ordinario di Diritto penale, Università Cattolica del Sacro Cuore
Ore 16.45
Colpevolezza e necessità del reato, tra ragione morale e ragione economica
Ne discutono:
Giuseppe Sertoli, Professore Ordinario di Letteratura e cultura inglese - Facoltà di Lingue e Letterature straniere, Università degli Studi di Genova
Arturo Cattaneo, Professore Ordinario di Letteratura inglese - Facoltà di Scienze linguistiche e Letterature straniere, Università Cattolica del Sacro Cuore
Francesco D'Alessandro, Professore Associato di Diritto penale commerciale - Facoltà di Economia, Università Cattolica del Sacro Cuore
Ore 19.15
Interventi programmati e dibattito

Fuente y más informaciones en : http://centridiricerca.unicatt.it/csgp_1984.html

Saturday, February 19, 2011

Los libros y el fuego. Variaciones sobre un mismo tema (II), y otros hallazgos

"Los que queman los libros, los que expulsan y matan a los poetas, saben exactamente lo que hacen. El poder de indeterminado de los libros es incalculable”. Así inicia un texto de Georges Steiner, fechado en Turín el año 2000, e incluido en la recopilación que lleva por título el de Logócratas. La frase siguiente, sobre “indeterminación”, la suscribiría Umberto Eco, al menos el de Opera aperta. No sé si así lo perseguía Steiner. En cualquier caso tampoco sería éste el tema. Lo es el fuego aplicado a los libros, y sus variantes. Entre las clásicas, es decir, la del punto de ignición directo e irrevocable, puede hallar el lector más noticias en dos capítulos (“Libros en llamas” y “Bibliotecas en llamas”) de La Biblioteca de los libros perdidos, de Alexander Pechmann. Las variaciones alcanzan asimismo a la destrucción de manuscritos, que tampoco se ahorra del fuego como procedimiento. El resto de la obra es también enteramente recomendable.




Alexander PechmannLa Biblioteca de los libros perdidostrad. de Juan José del Solar
Edhasa (Col. Diamante), 2011, 252 pp.
ISBN-13: 978-8435065153


¿Existe una biblioteca de los libros que nunca han sido? ¿Dónde están todas esas obras que nunca llegaremos a leer? Alexander Pechmann rescata en esta fascinante recopilación una serie de obras que, por accidente o por casualidad, a propósito o por descuido, a causa de la locura o de la ira, se perdieron o fueron destruidas. En esta imaginaria Biblioteca de los Libros Perdidos se nos desvelan los secretos y los destinos de obras de muchos grandes autores, desde Dostoyevski hasta Hemingway, de Safo de Lesbos a Flaubert, de Mérimée a Thomas Mann. Con una prosa llena de humor, bien surtida de anécdotas, Pechmann nos guía por el oculto mundo de libros cuya existencia no podíamos ni imaginar.
Alexander Pechmann (1968), escritor, editor y traductor que estudió Sociología y Psicología. Ha escrito las biografías de Herman Melville (Boehlau Verlag, 2003, ISBN-13: 978-3205770916) y Mary Shelley (Artemis & Winkler Verlag, 2006, ISBN-13: 978-3538072398), Tiene igualmente un libro de anécdotas literarias: Das Hans des Bücherdiebes (Achilla-Presse 2010. ISBN-13: 978-3928398732).
A este hallazgo, no obstante han seguido otros, quizá por coincidencia. En realidad, por coincidencia.
Está primero la de títulos (y temática de fuego), entre la obra de Pechmann y la de Stuart Kelly (La bibloteca de los libros perdidos, trad. de Marta Pino Moreno y Miguel Candel, Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Barcelona, 2007, 392 pp. ISBN-13: 9788449319853).

La referencia editorial dice de ella lo siguiente: “Peculiar e ingenioso, este libro es una curiosa mezcla de novela policíaca, ensayo histórico e informe, la primera guía sobre lo que pudo haber sido y no fue en la literatura. Con una prosa atractiva y sugerente, el autor nos describe con detalle, desde los tiempos de las pinturas rupestres hasta finales del siglo XX, las fascinantes obras perdidas de grandes autores célebres: Heracles, el escenógrafo de Aristófanes fue una de las comedias perdidas del dramaturgo; Trabajos de amor ganados fue tal vez una continuación de Trabajos de amor perdidos, obra de Shakespeare, ¿o era quizá un título alternativo de La fierecilla domada?; la novela inconclusa de Jane Austen titulada Sandition era una crítica a la hipocondría y los tratamientos médicos recibidos cuando la autora estaba gravemente enferma; Nikolai Gogol quemó la segunda mitad de Almas muertas después de una conversión religiosa que lo convenció de que la literatura era paganismo; algunas de las mil páginas del manuscrito de El almuerzo desnudo de William Burroughs* fueron robadas y vendidas por unos granujas; el viudo de Sylvia Plath, Ted Hughes, aseguró que las 130 páginas de la segunda novela de su esposa, tal vez inspiradas en su matrimonio, se perdieron tras la muerte de la autora. Estos eslabones destruidos (el retrato de Sócrates en las Fábulas de Esopo), extraviados (Ultramarino, de Malcolm Lowry, obra que alguien sustrajo del coche del editor), inconclusos por la muerte del autor (La presa de Hermiston de Robert Louis Stevenson) o nunca iniciados (Habla, América de Vladimir Nabokov, segundo volumen de sus memorias) constituyen sin duda la historia de la literatura en un mundo paralelo. En definitiva, La biblioteca de los libros perdidos es en sí un formidable hallazgo”.
* No tardaré mucho en abordar desde este blog algo relativo a El almuerzo al desnudo, de Burroughs.
Stuart Kelly, que no obstante ha congregado pocos lectores en España, estudió lengua y literatura inglesa en Oxford y trabaja la crítica literaria para el Scotland on Sunday, de Edimburgo. En esa ciudad vive. También en ella las palomas de “rojas patas” de que un día habló Oscar Wilde. Hermosa ciudad Edimburgo. Hermosas asimismo aquéllas palomas, que hoy me represento de buche victoriano. Edimburgo, ciudad emtre las más literarias de Europa. Ecuestre, la domina Walter Schott.

Otra coincidencia sigue. Procede esta vez de las portadas. La del libro de Pechmann por edición de Edhasa, en tela editorial, se ilustra con una cuadrícula en libros torreados. Sobria. Más torreada, a modo de verneano faro de fin del mundo, se presenta la alemana original: Die Bibliothek der verlorenen Bücher (Aufbau Verlag, Berlin, 2007, 228 pp. ISBN 978-3-351-02650-9),

que a su vez hallo coincidente -plus ultra asuntos de librescas devociones- con la estadounidense, y barcelonesa, de Lewis Buzbee en The Yellow-Lighted Bookshop. A Memoir, a History (Grayfoll Press, Saint Paul. Minn., 2006, 216 pp. ISBN-13: 9781555975104) o Una vida entre libros. Memorias de un amante de la palabra escrita (trad. de Santiago del Rey, Tempus Editorial Grupo Roca, Barcelona, 2008, 192 pp. ISBN-13: 9788493618148), plenamente recomendable.


Copio aquí la referencia editorial:
Lewis Buzbee (1957), ex librero y comercial de ventas en el sector, "comparte en esta narración -se dice en la presentación edorial- su pasión por el libro en todos sus aspectos: desde el placer de recorrer las librerías sin prisa, atentos a los cientos de promesas que esconden en cada uno de sus estantes y expositores, pasando por el gusto de abrir un ejemplar nuevo y sentir sus páginas olorosas y crujientes, a la felicidad de pasar una tarde en una butaca dejándonos llevar por la magia de las palabras. Asimismo, Una vida entre libros es un recorrido por la historia del objeto y por los lugares emblemáticos que han contenido libros: la biblioteca de Alejandría, la tienda parisiense Shakespeare & Co, y la misma ciudad de París, paraíso de las librerías; sin olvidar la importancia de los cafés, lugares literarios por antonomasia. Un recorrido sentimental por la historia del libro y por la vida de un amante de las palabras, que no olvida una profunda reflexión acerca del futuro de un objeto sencillo pero fundamental en el avance de la humanidad".

Personalmente, se me hace más farero Buzbee que Pechmann. El oficio de este último es más común, el otro es de los que están al borde del mundo; y, además, yo siempre ha imaginado la luz de un (buen) librero como el salvador haz luminoso en mitad del mar nocturno de tantos días. Vivo en una ciudad que tiene faro femenino, La Farola de Málaga, y pienso en el especial agradecimiento que debo a varias libreras: Luisa, Mónica…



Pero ya termino, acaso muy poco alejado de donde inicié, esto es, nuevamente con Pechmann. Lo hago desde la oportunidad que me presta Enrique Vila-Matas, la luciérnaga de esta hora de las letras españolas, con tan apagadas candelarias de otros tiempos. Y reproduzo su escrito a propósito de La Biblioteca de los libros perdidos, que me enganchó de mis entretelas borgeanas.
J. C. G.

La vida es seria, por Enrique Vila-Matas
La frase dice: "basta que un libro sea posible para que exista". La encontramos en La Biblioteca de Babel, relato en el que, según algunos, Borges anticipó Internet. Qué pena, por cierto, que nos falte el comentario irónico que habría dado Borges de haberse enterado de que fue un visionario que prefiguró la Red.
La frase borgiana abre La Biblioteca de los libros perdidos, de Alexander Pechmann, que llega ahora a nuestro país en traducción de Juan José del Solar. El divertido libro rescata una serie de obras que por muy diversos motivos, a causa, por ejemplo, de la locura o de la ira (Balzac quemando un manuscrito solo para fastidiar a su mezquino editor), se perdieron o fueron destruidas. Es un libro divertido, quizás porque conecta con el espíritu de "la vida es seria, el arte es alegre", variante que Schiller imaginó para un célebre lema sobre la vida breve y el arte largo.
El libro opta por el arte alegre, y sus páginas huyen de las máscaras de la solemnidad que tanto aterraban a Laurence Sterne, para quien la misma esencia de la seriedad era la maquinación, y en consecuencia, el engaño. El mismo Sterne aparece riendo en el capítulo de los libros falsos que surgen de textos perdidos. Cuando Sterne murió, su mojigato cuñado destruyó sus papeles y solo quedaron unos textos que también se perdieron, pero que reaparecieron años después en forma de memorias. El volumen autobiográfico siempre pareció falso, lo que a un amante del arte alegre como Sterne seguramente le habría divertido. ¿O no le faltan intencionadamente páginas a su Tristram Shandy?
He llegado hasta este discreto libro de Pechmann -puntuado por manuscritos póstumos o destruidos, memorias falsas, autores sin obra y libros que nunca fueron escritos- gracias a Robert Derain, buen amigo de mi amigo Jordi Llovet. Como si de un texto perdido de Sterne se tratara, Derain ha reaparecido después de pasar varios años en paradero desconocido. Me llamó y, tras recomendarme el libro, comentó que nuestro país le parece un camarote abarrotado de narradores que escriben como si toda la literatura desde Madame Bovary hubiese sido abolida. Considera, además, que con la próxima llegada al poder de la extrema derecha estas actitudes conservadoras se agrandarán. Habrá una época de sequía y se perderán muchos libros que, en un clima de más alto espíritu, habrían podido surgir. La vida se volverá más seria, dice. Quizás también por eso ha querido recomendarme esta suma de páginas extraviadas que podrá alegrarme en épocas que se prevén peores.
No es un libro precisamente completo, pero es lógico que así sea porque el material es interminable y el texto es breve. Falta, por ejemplo, en el capítulo de "los autores sin obra" una mención a Artistes sans oeuvres. I would prefer not to, de Jean-Yves Jouannais, libro sobre creadores que optaron por realizar obras para sí mismos en lugar de hacerlas para la lógica industrial y que cuenta entre sus héroes a Félicien Marboeuf. Nombrado "mejor escritor (no habiendo escrito nada)" de Glooscap, la ciudad del arquitecto Bublex, Marboeuf fue una especie de Pepín Bello, que tampoco aparece, por cierto, en el libro de Pechmann. Quien sí está es el empleado bancario Ernst Polak, un vienés que inspiró a Kafka un personaje de El castillo y que no escribió nunca nada propio, pero coleccionaba citas, como si toda su existencia estuviera contenida en esa colección de frases que, según todos los indicios, se ha perdido.
Si un capítulo me ha atraído especialmente, este es el de los manuscritos destruidos. Entre otras escenas, encontramos a Joyce queriendo quemar escritos en una chimenea, cayendo pues en la vulgaridad de tantos. He tomado muchas notas de lectura, pero las he destruido, quizás para poder recomendar con más autoridad este libro sobre páginas que nunca han sido y que, solo a primera vista, parece completo.
Publicado en El País (Madrid), ed. de 15/02/2011
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/cultura/vida/seria/elpepucul/20110215elpepicul_7/

Friday, February 18, 2011

Derecho y Cine (Chile). Pedagogía crítica (XI)



Silvio Cuneo Nash
Cine y derecho penal
Pról. de Eugenio Raúl Zaffaroni,
epílogo de José Luis Guzmán Dálbora, y apéndice, Daniela Marz
Universidad de Valparaíso, Valparaíso (Chile) 2010
173 pp.

Fruto del curso-taller que con el mismo título fue impartido en la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso se reúnen ahora los textos allí utilizados para el analisis jurídico-penal a partir de películas.

Silvio Cuneo Nash, Abogado en Derecho Penal en la Escuela de Derecho de la Universidad de Valparaíso es Profesor Ayudante de Derecho Penal en ella y Profesor de Cine. Actualmente cursa un Magister en Derecho Penal en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Autor asimismo de Las influencias de Cesare Zavattini en el cine chileno, Universidad de Valparaíso Editorial, Valparaíso, 2010, 67 pp.





Thursday, February 17, 2011

François Mauriac en el Ciclo Droit, Histoire et Littérature. Centre d’Histoire Judiciaire

Un nouveau cycle de tables rondes, organisé par le Centre d’Histoire Judiciaire (CNRS-Université Lille 2), sous le thème : Droit, Histoire et Littérature, a débuté le Jeudi 18 novembre 2010, avec comme intervenant, Mr Jean HilaireTitre : Droit et justice dans les fables de la Fontaine


La prochaine intervention aura lieu le Vendredi 18 février à 10h30, Salle Guy Debeyre, Faculté de Droit avec comme intervenant, Monsieur Jérôme Michel Maître des Requêtes au Conseil d’Etat, avec pour titre:
L’acte de juger dans l’œuvre de François Mauriac




Sobre el conferenciante vid. su libro

Jérôme Michel
François Mauriac. La justice des Béatitudes
Michalon (Le bien commun), Paris, 2010, 114 pp.
ISBN : 978-2-84186-529-1



“Ce qu’il y a de plus horrible au monde, c’est la justice séparée de la charité.” Pour Mauriac, une justice sans charité n’est que la forme institutionnalisée de la loi de «l’entre-dévorement». La justice des hommes est trop souvent celle de Pilate si elle n’est rendue qu’au nom des hommes. Pour qu’une vraie justice puisse être fondée, il faut admettre l’existence du mal au cœur de l’humanité et méditer en conséquence ce qu’il en est de l’homme. La justice, dès lors, appelle son parachèvement par une charité qui est d’abord synonyme d’humanité". C’est pourquoi il n’y a pas pour Mauriac de question politique plus haute que celle de la justice. Répondre à son appel, c’est contredire le mal. C’est de la profondeur de sa pensée sur la justice, nourrie par l’écriture romanesque, que Mauriac tira la justesse de vue qui marque son fameux Bloc-notes et fit de ce bourgeois catholique et conservateur l’une des voix les plus écoutées de son temps. Face au siècle, Mauriac maintient une double exigence qui, plus que jamais, en fait notre contemporain : juger la politique au nom des valeurs qui ne sont pas politiques, et refuser la politisation de ces mêmes valeurs.
Jérôme Michel (n. 1966) est maître des requêtes au Conseil d’Etat et professeur associé à l’Université de Lyon 3 - Jean Moulin.



François Mauriac (1885-1970)


«Le vrai nom de la justice est miséricorde»
François Mauriac, Plongées, Editions Bernard Grasset, Paris, 1938



---XXX---

Le calendrier des manifestations pour 2011 est fixé au :
Vendredi 11 mars 2011 à 11h00
M. François Ost
Titre : Shakespeare et le droit. L’exemple du marchand de Venise
Vendredi 8 avril 2011 à 10h30 :
M. Patrick Wald Lasowski
Titre : La langue du droit, la langue du plaisir au siècle des Lumières

Fuente: http://chj-cnrs.univ-lille2.fr/spip.php?article398

Tuesday, February 15, 2011

Derecho, Historia y Literatura en El sueño del celta. Universidad Externado de Colombia



El sueño del celta: reflexiones jurídicas, históricas y literarias



Universidad Externado de Colombia. Bogotá


El Departamento de Derecho Constitucional invita a un coloquio sobre la obra El sueño del Celta de Mario Vargas Llosa, un espacio donde se pretende reflexionar desde el punto de vista jurídico, histórico y literario del más reciente libro del Premio Nobel.
El análisis del texto se llevará a cabo desde la perspectiva jurídica de los derechos de las minorías indígenas y la explotación del caucho en el Putumayo; los derechos humanos, la literatura y el derecho e historia.
El conversatorio, que se llevará a cabo el próximo 17 de febrero, tiene como invitado especial al profesor Heber Joel Campos, de Perú.




Lugar: Universidad Externado de Colombia
Calle 12 n.° 1-17 Este. Bogotá, Colombia
Salón D - 200 Auditorio
Fecha: Jueves 17 de febrero
Hora: 11:00 a.m. a 1:00 pm



Mario Vargas Llosa


Participarán en el coloquio.
-Doctor Néstor Osuna. Director del Departamento de Constitucional. Moderador
- Dr. Francisco Barbosa, Docente-investigador del Departamento de derecho constitucional de la Universidad Externado y maestro en historia"
- Antonio García. Escritor. Trabajó con Varga Llosa en la beca Rolex en la elaboración de su libro Recursos Humanos, cuya versión cinematográfica está actualmente en cartelera con el nombre de El Jefe. También ha escrito "Su Casa es mi Casa" y "Animales Domésticos".
- Gonzalo Ramírez Cleves. Profesor de Filosofía del Derecho y Magistrado Auxiliar de la Corte Constitucional hablará sobre la relación entre literatura y derecho en materia de explotación de recursos naturales en Colombia
- Heber Joel Campos. Profesor de Derecho Constitucional Pontificia Universidad Católica del Perú y literato.
- Soraya Pérez. Profesora de Derecho Constitucional. Lectora de Vargas Llosa.
- Javier Pabón Reverend. Penalista Universidad del Rosario.

Fuente: http://portal.uexternado.edu.co/irj/portal/anonymous?guest_user=inicial

Monday, February 14, 2011

TRA DIRITTO E LETTERATURA. Facoltà di Giurisprudenza - Università di Napoli Federico II




TRA DIRITTO E LETTERATURA.
Ciclo di seminari a cura della cattedra di Diritto pubblico comparato (Prof. Salvatore Prisco) e della I cattedra di Storia della giustizia (Prof. Aldo Mazzacane)
Incontro su Le stagioni del Commissario Ricciardi
Martedì 15 febbraio 2011, ore 1630, Facoltà di Giurisprudenza. Aula Pessina- Corso Umberto I. Napoli



Programma:
Saluto: Lucio De Giovanni. Preside della Facoltà di Giurisprudenza - Università di Napoli Federico II
Discutono: Maurizio de Giovanni (autore) e Francesco Cirillo (Vicecapo della Polizia dello Stato)
Letture di Rosaria De Cicco e dell´autore

Fuente:
http://www.giurisprudenza.unina.it/it/images/stories/doc/eventi/Tradirittoeletteraturalocandina.pdf http://www.giurisprudenza.unina.it/it/images/stories/doc/eventi/invitodirittoletteratura.pdf


Maurizio de Giovanni (Napoli, 1958). Ha publicado la tetralogía 'LE STAGIONI DEL COMMISSARIO RICCIARDI', ambientada en el Nápoles fascista de los años 30. Se compone de Il senso del dolore. L'inverno del commissario Ricciardi (Fandango Libri, 2007, 247 pp. ISBN- 13: 9788860440730), La condanna del sangue. La primavera del commissario Ricciardi (Fandango Libri, 2008, 374 pp. ISBN- 13: 9788860440532), Il posto di ognuno. L'estate del commissario Ricciardi (Fandango Libri, 2007, 416 pp. ISBN- 13: 9788860441249) y, desde octubre pasado, Il giorno dei morti. L'autunno del commissario Ricciardi (Fandango Libri, 2010, 396 pp. ISBN- 13: 9788860441676)
Suhrkamp en Alemania y Payot & Rivages en Francia lo han editado





Maurizio de Giovanni

Sunday, February 13, 2011

De libros y gozos


Joaquín Rodríguez
Bibliofrenia
o la pasión irrefrenable por los libros

Prólogo de Fernando R. de la Flor
Melusina, Madrid, 2010, 140 pp.
ISBN-13: 978-84-96614-86-4

«Los coleccionistas que desfilan por estas páginas de tan peculiar santoral, lo son cada uno a su manera. De modo que su enfermedad debería recibir un nombre propio por cada desviación, por cada mutación del gen del deseo de la propiedad y de la anexión bulímica. Pulsiones incurables, en todo caso, por cuanto, a medida que se va acercando a la saturación, el horizonte del bibliómano siempre retrocede, pues de modo continuo le salen al paso noticias de libros fabulosos y perdidos, en una suerte de moderna reedición del suplicio de Tántalo. La inteligencia acaso del bibliófilo consiste en último término en este poner su deseo en un objeto en rigor inagotable, y permanecer entonces espoleado para siempre por una inquietud que no se sacia, y eso hasta el fin de sus días, comunicándoles a los mismos un sentido, y hasta una suerte de misión, que el bibliósofo se toma muy en serio.» Del Prólogo (Galería de sombras; repertorio de apasionados) por Fernando Rodríguez de la Flor, p. 11.

Son veinticinco célebres bibliófilos que apasionadamente consagraron su existencia a la formación de bibliotecas que por calidad, número de ejemplares o rareza fueron especiales y únicas. Varios de ellos eran juristas o relacionados con el mundo del Derecho (Cicerón o Joaquín Gómez de la Cortina). Desde luego, el prusiano Theodor Mommsen, Nobel de Literatura, que ya con 85 años, el 26 de enero de 1903, mientras se hallaba subido a lo alto de una escalera desde donde alcanzaba las estanterías más altas de una parte de su biblioteca, con un libro en una mano y la vela que alumbraba su lectura, ésta prendió su blanca melena produciéndole muy serias quemaduras. Mommsen fallecería diez meses después.
Sin tan trágico final desfilan por las páginas de Bibliofrenia otros 24 personajes como Francesco di Petracco, Kant, Henry E. Huntington, Samuel Pepys, Casanova, Karl Kraus… y el particular de sus bibliotecas, a las que amaron como parte esencial de sus vidas.





Jesús Marchamalo
Tocar los libros
Prólogo de Luis Mateo Díez
Fórcola Ediciones (Col. Singladuras, 2)
Madrid, 2010 (julio 2ª ed.; mayo 1ª), 78 pp.
ISBN-13: 978-84-936321-9-9


Entre lírico y melancólico trae personal homenaje –bienhumorado siempre, aunque a veces también elegíaco– a la literatura y al mundo de los libros. Breviario de anécdotas sobre escritores y lectores.
Instruye asimismo sobre la atracción táctil –no simplemente digital- hacia la belleza de los libros en papel. Poseer libros próximos, a la mano, que se dejan tocar, en los que deslizar caricias.
E igualmente acerca del espacio y territorio que los libros ganan y ocupan. Libros que asientan en sofás, se arrebujan felinos en cestas, escalan repisas, ganan altillos y extienden su asalto a los cabeceros de las camas, o que velan nuestros sueños desde las mesillas de noche.

Las páginas se acompañan de una veintena de fotografías que retratan algunos escritirores al contato con y de sus libros (Ortega y Gasset, Sergio Pitol, Octavio Paz, Cortázar).
Imgenes también de varias bibliotecas personales; industriosa como la de Trapiello, la angular de Martín Garzo, muy pulcra de Luis Alberto de Cuenca, apilada –mejor torreada– de Vila-Matas, equilibrada de Luis Mateo Díez, antojadiza de Savater, o de caótico efecto estérico como la de Gaston Baquero.

Saturday, February 12, 2011

La utilidad económica como “derecho a la felicidad”, o continuamos sin descubrir la playa bajo los adoquines




Direito à Felicidade, por Miguel Reale Junior

Em fins do ano passado foi aprovada na Comissão de Constituição e Justiça do Senado a denominada Emenda Constitucional da Felicidade, que introduz no artigo 6.º da Constituição federal, relativo aos direitos sociais, frase com a menção de que são estes essenciais à busca da felicidade.
Assim, pretende-se alterar o artigo 6.º da nossa Carta Magna para direcionar os direitos sociais à realização da felicidade individual e coletiva. O texto sugerido é o seguinte: "Art. 6.º - São direitos sociais, essenciais à busca da felicidade, a educação, a saúde, o trabalho, a moradia, o lazer, a segurança, a previdência social, a proteção à maternidade e à infância, a assistência aos desamparados, na forma desta Constituição".
Segundo o senador Cristovam Buarque, a mudança na lei vai forçar os entes públicos a garantir condições mínimas de vida aos cidadãos, ao lado de se "humanizar a Constituição brasileira para tocar o coração com a palavra felicidade".
Igualmente, na Câmara dos Deputados foi apresentada emenda constitucional pela deputada gaúcha Manuela D"Ávila, cuja justificativa é "elevar o sentimento ou estado de espírito que, invariavelmente, é a felicidade, ao patamar de um autêntico direito".
Pondera-se, também, que a busca individual pela felicidade pressupõe a observância da felicidade coletiva. Há felicidade coletiva quando são adequadamente observados os itens que tornam mais feliz a sociedade. E a sociedade será mais feliz se todos tiverem acesso aos básicos serviços públicos de saúde, educação, previdência social, cultura, lazer, dentre outros, ou seja, justamente os direitos sociais essenciais para que se propicie aos indivíduos a busca da felicidade.
Na justificativa da emenda, refere-se como exemplo o artigo 1.º da Declaração de Direitos da Virgínia, de 12 de junho de 1776, no qual se diz: "Art.1.º - Todos os homens nascem igualmente livres e independentes, têm direitos certos, essenciais e naturais dos quais não podem, por nenhum contrato, privar nem despojar sua posteridade: tais são o direito de gozar a vida e a liberdade com os meios de adquirir e possuir propriedades, de procurar obter a felicidade e a segurança".
Igualmente, lembra-se o Preâmbulo da Declaração dos Direitos do Homem e do Cidadão, de 1789, em cujo final se afirma que a declaração é feita para lembrar aos homens os seus direitos naturais, inalienáveis e sagrados, e também a fim de que as reclamações dos cidadãos, dali em diante fundadas em princípios simples e incontestáveis, se dirijam sempre à conservação da Constituição e à felicidade geral.
Pensa-se possível obter a felicidade a golpes de lei, em quase ingênuo entusiasmo, ao imaginar que por dizer a Constituição serem os direitos sociais essenciais à busca da felicidade se vai, então, forçar os entes públicos a garantir condições mínimas de vida para, ao mesmo tempo, humanizar a Constituição. Fica por conta do imaginário, sempre bem recebido em nosso país, a ilusão de que é concretamente importante "elevar o sentimento ou estado de espírito que invariavelmente é a felicidade ao patamar de um autêntico direito".
A menção à felicidade era própria da concepção de mundo do Iluminismo, quando a deusa razão assomava ao Pantheon e a consagração dos direitos de liberdade e de igualdade dos homens levava à crença na contínua evolução da sociedade para a conquista da felicidade plena sobre a Terra. Os espíritos estavam dominados por grande otimismo em face do desfazimento da opressão do Ancien Régime e da descoberta dos direitos do homem. Trazer para os dias atuais, depois de todos os percalços que a História produziu para os direitos humanos, a busca da felicidade como fim do Estado de Direito é um anacronismo patente, sendo inaceitável hoje a inclusão de convicções apenas compreensíveis no irrepetível contexto ideológico do Iluminismo.
Confunde-se nessas proposições bem-intencionadas, politicamente corretas, o bem-estar social com a felicidade. A educação, a segurança, a saúde, o lazer, a moradia, e outros mais, são considerados direitos fundamentais de cunho social pela Constituição exatamente por serem essenciais ao bem-estar da população no seu todo. A satisfação desses direitos constitui prestação obrigatória do Estado visando dar à sociedade bem-estar, sendo desnecessária, portanto, a menção de que são meios essenciais à busca da felicidade para se gerar a pretensão legítima ao seu atendimento.
O povo pode ter intensa alegria, por exemplo, ao se ganhar a Copa do Mundo de Futebol, mas não há felicidade coletiva, e sim bem-estar coletivo. A felicidade é um sentimento individual tão efêmero como variável, a depender dos valores de cada pessoa.
Em nossa época consumista, a felicidade pode ser vista como a satisfação dos desejos, muitos ditados pela moda ou pelas celebridades, como um passeio pelo Rio Nilo. A felicidade pode ser a obtenção de glórias, de poder, de dinheiro, com a sofreguidão de que a satisfação de hoje empurra a um novo desejo amanhã. A felicidade pode residir no reconhecimento dos demais, por vezes importantes para o juízo que se faz de si mesmo. Ter orgulho, ter sucesso profissional podem trazer felicidade, passível de ser desfeita por um desastre, uma doença.
Também a felicidade pode advir, como propõe o budismo, de estar liberto dos desejos, ou por ficar realizado apenas com a satisfação dos desejos acessíveis. A felicidade é possível pela perda do medo das perdas, por ter harmonia com a natureza, graças ao conformismo com as contingências, pela imersão na vida espiritual e pela contemplação, na dedicação aos necessitados, bem como em vista de uma relação afetiva.
Assim, os direitos sociais são condições para o bem-estar, mas nada têm que ver com a busca da felicidade. Sua realização pode impedir de ser infeliz, mas não constitui, de forma alguma, dado essencial para ser feliz.



Miguel Reale Júnior é advogado, professor titular da Faculdade de Direito da USP, membro da Academia Paulista de Letras, foi Ministro da Justiça.

Fuente: O Estado de São Paulo, version on-line, de 5 de fevereiro de 2011. http://www.estadao.com.br/estadaodehoje/20110205/not_imp675592,0.php

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El Derecho a la Felicidad.

"Al examinar los orígenes de la modernidad política, esto es, la distinción entre libertad negativa y positiva, olvidamos con frecuencia cuál fue su objetivo esencial. Kant (1) se refirió, en efecto, a la organización jurídico-política de una sociedad capaz de presentar junto a la máxima libertad, también la más rigorosa determinación y garantía de los límites de esa libertad, y hacer posible que la libertad individual coexistiera junto a la libertad de los demás. De aquel proyecto muy a menudo se olvida que sólo del surgimiento de ese tipo de sociedad, y sólo en ella, le sería posible al hombre alcanzar “la suprema intención de la Naturaleza, a saber: el desarrollo de todas sus disposiciones naturales en la humanidad”. A ese desideratum, han renunciado, no tanto quizás por indolencia como por rubor, la mayoría de las constituciones desde mediados del siglo XIX y a lo largo del XX. El proyecto kantiano acerca de la Felicidad, del que igualmente hablaron los Padres Fundadores de las primeras colonias americanas y también el mismo Jefferson en la declaración de Independencia, contenido en la elemental pretensión de organizar la sociedad política (la asociación y constitución civil) como comunidad óptimamente abierta al desarrollo de todas las disposiciones de sus miembros, a materializar la presencia en ella de ciudadanos felices, la idea en suma del derecho político a la Felicidad humana, ha venido a dar así en algo semejante al extravío de alguna fantasía melancólica o a una expectativa continuamente retardada. El Derecho a la Felicidad es, sin embargo, una realidad jurídica que, al menos para unos concretos sujetos, no admite demora, y es preferente a cualquiera otra imaginable.
El preámbulo de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (2) y más recientemente las exposiciones de motivos en algunas de las últimas Leyes de Protección jurídica del Menor (3) hablan de nuevo sobre el Derecho a la Felicidad. Se reconoce que los niños, las personas menores de edad, para lograr el pleno y armonioso desenvolvimiento de su personalidad, deben crecer en un ambiente de felicidad. La felicidad de los menores, el derecho del niño a la búsqueda y satisfacción de sus propias necesidades y las de los demás niños, es lo que les convierte en sujetos activos, participativos y creativos con capacidad, además, para modificar el propio medio personal y social. La Felicidad resulta así un derecho fermental con poder de transformación de toda la comunidad política, de la vida pública en su globalidad, porque permite construirla desde los valores ciudadanos (el menor como ciudadano (4) ) de la paz, la dignidad, la tolerancia, la libertad y la solidaridad, haciendo de la organización política el teatro necesario de la felicidad de cada uno y de todos.
Uno de los retos heredados por el siglo XXI ha de consistir en volver a hablar, sin sonrojo, del Derecho a la Felicidad como mediación entre la libertad negativa (el derecho a proteger la privacy de la propia esfera de subjetividad personal) y la libertad positiva (el derecho a participar en y de lo que es público), y en recuperar esa dicción especialmente para la infancia como ciudadanos felices y porvenir de una mejor ciudadanía común. La infancia forma, al cabo, el conjunto más vulnerable de los seres humanos en toda nuestra convulsa sociedad contemporánea, y por eso la primera en sufrir los efectos de la injusticia y la desigualdad. No vencer la sobrecogedora incapacidad adulta para ofrecer felicidad a los niños, el Derecho a la Felicidad de los niños, significa no dar tiempo a la infancia, robarle tiempo al presente de nuestro futuro actual, que este futuro como el hoy en que todo empieza se pierda demasiado pronto. Renunciar a la felicidad de los niños, que son el hoy del futuro, equivale también reintegrar el más próximo mañana del futuro (los cambios demográficos que se avecinan) sólo con pasado; sobre todo, ahora que Europa envejece, que el viejo continente es cada día más viejo".

(1) Inmanuel KANT, “Ideas para una historia universal en clave cosmopolita” (1784), en Id., Ideas para una historia universal en clave cosmopolita y otros escritos sobre Filosofía de la Historia, trad. de C. Roldán Panadero y R. Rodríguez Aramayo, con Estudio Premilinar (“El ‘utopismo ucrónico’ de la reflexión kantiana sobre la Historia”, pp. IX-XLIV) de R. Rodríguez Aramayo, Tecnos, Madrid, 1987, pp. 11-12.

(2) Los Dererchos del Niño, Centro de Derechos Humanos, Oficina de las Naciones Unidas, Ginebra, 1990; Mª. Isabel ÁLVAREZ VÉLEZ- Elena CALVO BLANCO (eds.), Derechos del Niño, Prol. de J. Ruiz-Jiménez Cortés, McGraw-Hill, Madrid, 1998; Luis PRIETO SANCHÍS, “Los derechos fundamentales del menor”, en VV.AA., Los problemas del menor inadaptado y marginado socialmente, Consejo Superior de Protección del Menor-Ministerio de Justicia, 1983, pp. 181-192; Manuel CALVO GARCIA, “La protección del menor y sus derechos”, en Derechos y Libertades, 2, 1994, pp. 177-199.

(3) En España, L.O. 1/1996, de Protección Jurídica del Menor. Liborio H. HIERRO, “Los derechos de la infancia. Razones para una ley”, en Infancia y Sociedad, 27-28, 1994, pp. 85-108.

(4) Neil McCORMICK, “Los “derechos del niño”, una prueba para las teorías del Derecho” (1976), en ID., Derecho legal y socialdemocracia, (1982), trad. de Mª. D. González Soler, Tecnos, Madrid, 1990, pp. 129-137; Isabel FANLO Y CORTÉS, “I diritti politico del minore. Alcune considerazioni sull’idea del ‘bambino cittadino’”, y Liborio H. HIERRO, “Il bambino e i diritti dell’uomo”, ambos en Materiali per una Storia della Cultura Giuridica, 29, 1, 1999, pp. 169-187, y 189-205 resp., y Alessandro BARATTA, “Infanzia e democrazia. Per una interpretazione dinamica della Convenzione internazionale sui diritti del bambino”, en Materiali per una Storia della Cultura Giuridica, 29, 2, 1999, pp. 495-525.


Tomado de: José Calvo González, “Doce preludios a la filosofía jurídica y política del siglo XXI”, en Anuario de Filosofía del Derecho (Madrid), T. XVII, 2000, pp. 419-438

Friday, February 11, 2011

La metáfora jurídica. El triunfo de Dioniso


Claudio Sarra
Lo scudo di Dioniso. Contributo alla studio della metafora giuridica.
Principi di filosofia forense

Franco Angeli Edizioni (Collana Filosofia del Diritto)
Milano, 2010, 216 pp.
ISBN 13: 9788856831177


In breve
Il volume, seguendo alcuni spunti emersi dalla filosofia del XX secolo, e attraverso il ripensamento della definizione aristotelica di metafora, offre un contributo alla riflessione giusfilosofica sulla possibilità di ritrovare il quadro teorico di riferimento per discutere di un fenomeno che, comunque lo si consideri, è presente a tutti i livelli del discorso giuridico.

Presentazione
Il tema della metafora è sicuramente uno dei più affascinanti e studiati di ogni tempo. In particolare, nel Novecento, dopo la pubblicazione di The philosophy of Rhetoric di Ivor Armstrong Richards, si è assistito ad una notevole crescita di interesse per questa figura che ha coinvolto pressoché ogni ambito dello scibile, producendo un'alluvionale letteratura caratterizzata da un altissimo grado di interdisciplinarietà. In questo scenario, i giuristi e i filosofi del diritto, salvo rare e assai recenti eccezioni, sembrano essere finora entrati, per così dire, in punta di piedi: da un lato ritenendo che non vi fosse lo spazio per individuare uno specifico ruolo del linguaggio metaforico nel discorso giuridico, trattandosi di una modalità del linguaggio ordinario da studiarsi, semmai, nell'ambito di una filosofia generale del linguaggio. Dall'altro, forse, temendo di dare rilevanza ad uno strumento potenzialmente idoneo ad aumentare la vaghezza dei discorsi, in un settore dell'esperienza, quello del diritto, nel quale, invece, lo sforzo dei parlanti dovrebbe sempre andare nella direzione di precisarli.
In questo lavoro, l'Autore, seguendo alcuni spunti emersi dalla filosofia del XX secolo, e attraverso il ripensamento della definizione aristotelica di questo tropo, offre un contributo alla riflessione giusfilosofica sulla possibilità di ritrovare il quadro teorico di riferimento per discutere di un fenomeno che, comunque lo si consideri, è presente a tutti i livelli del discorso giuridico.

Indice
Prefazione
La riscoperta del problema della metafora nel Novecento
(Introduzione; Dal problema del significato alla metafora; La discussione sul problema del significato e La filosofia della Retorica; Un punto di vista pragmatico; Significato, regole e metafore; Comprendere è volere)
Teorie della metáfora
(Introduzione; Teorie della metafora; Max Black: dal nome al sistema di luoghi comuni associati; Metafora e vita quotidiana; Altre prospettive; Temi e problemi delle teorie sulla metafora nel Novecento; La metafora nel diritto)
La metafora retorica
(Introduzione; Il ruolo della similitudine nella rappresentazione della portata cognitiva della metafora. Prime considerazioni su similitudine ed analogia; "Essere simile" e "essere identico"; Ancora su somiglianza ed identità; Analogia e rapporti proporzionali; La proporzione come necessità di istituzione di una regola; La metafora per analogia; Conclusioni)
La metafora nel discorso giuridico
(Introduzione; Il discorso giuridico: una nozione d'uso; L'uso della metafora nella legge: metafore disposizionali; Brevi conclusioni sulla funzione retorica delle metafore disposizionali; Alcuni esempi di metafora sistemica; L'uso della metafora nella dottrina: brevi conclusioni sulla valenza retorica delle metafore sistemiche; La metafora nella sentenza: metafore dispositive; Brevi conclusioni sulla funzione retorica delle metafore dispositive; L'uso della metafora nell'argomentazione processuale: metafore argomentative)
Conclusioni
Bibliografia
Indice dei nomi.

Claudio Sarra è ricercatore di Filosofia del Diritto (Dipartimento di Storia e Filosofia del diritto e Diritto Canonico) nell'Università degli Studi di Padova, nonché membro del Centro di Ricerche sulla Metodologia Giuridica (CERMEG).

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No es la primera vez que las entradas de este blog recogen referencias a temas de Metáfora y Derecho (vid., en lo reciente: http://iurisdictio-lexmalacitana.blogspot.com/2010/12/metaforas-juridicas-la-verdad-que-se.html )
Abundando en la intención me permito una recomendación personal. Hace años leí, con satisfacción y provecho, Die Sorge geht über den Fluss, del filósofo Hans Blumenberg (1920-1996), que entre nosotros se ha difundido como La inquietud que atraviesa el río. Ensayo sobre la metáfora. Y pensé acerca de Robert Alexy y su tesis del caso especial (el discurso jurfdico es un caso especial del discurso practico general, esto es, del moral) como, en realidad, una metáfora a la hora de plantear la traslación que implica el nexo de unión entre la argumentación jurídica y argumentación moral.
Es lo que para MacCormik constituye presentar “el razonamiento jurídico como una especie de razonamiento práctico” (Legal Reasoning and Legal Theory, Clarendon Press, Oxford, 1978, p. xii) y para Carlos Santiago Nino expresa esencialmente la “no fragmentación del discurso práctico” (Derecho, moral y política, Ariel, Barcelona, 1994, p. 64.), o “no insularidad del discurso práctico” (ibid, p. 79).

No he vuelto sobre ello. Probablemente tampoco lo haré en el futuro. Pero me queda la convicción de que la Sonderfallthese es como la “inquietud que atraviesa el río” en el curso de la Teoría de la Argumentación, y sobre todo el lujo intelectual que me produjo leer en la corriente de Blumenberg.

Hans Blumenberg (1920-1996)

J. C. G.


Hans Blumenberg
La inquietud que atraviesa el río. Ensayo sobre la metáfora
Trad. de Jorge Vigil con la colaboración de Manuel García Serrano
Península (Serie Península Ideas), Barcelona, 1992 (2ª ed. 2001), 175 pp.
ISBN : 84-8307-391-9


Mosaico con "Trionfo di Dioniso"
Ministero per i Beni e le Attività Culturali Museo Arqueológico Nacional de Sarsina

Wednesday, February 09, 2011

Life and Law in english civilization at the end of the XVIIth. Century. Yale Law Library Rare Books. New Exhibition




Christopher St. Germain, 1460-1540/41. [Doctor and Student] The Dialogue in English, betweene a doctor of divinitie, and a student in the lawes of England (London, 1593)
Rare Book Collection, Lillian Goldman Law Library, acquired with the Judah P. Benjamin Fund


Mike Widener, Rare Book Librarian. Yale Law School's Lillian Goldman Law Library



La dinámica y emprendedora gestión de Mike Widener del fondo de Raros y Valiosos en la Yale Law School's Lillian Goldman Law Library propicia una nueva y atractiva exposición dedicada, en la oportunidad de conmemorar el centeranio del Elizabethan Club de Yale University, a ofrecer una imagen de la vida y cultura jurídica en la Inglaterra de fines del siglo XVII.
La selección de fondos, procedentes de las colecciones de libros raros de ambas instituciones, que ha sido cuidada por Justin Zaremby, graduate (2010) por la Yale Law School y el mismo Widener, permanecerá abierta al público desde el presente mes de febrero hasta mayo próximo pudiendo visitarse en la Galería situada en el nivel L2 de la Lillian Goldman Law Library, Yale Law School, 127 de Wall Street, New Haven CT. Una muestra de los mismos aparece ya en las páginas del Yale Law Library - Rare Books Blog (http://blogs.law.yale.edu/blogs/rarebooks/ ).
Los impresos y manuscritos exhibidos abarcan el arco temporal comprendido entre 1570 y 1670, incluyendo textos destinados tanto a la enseñanza jurídica como a la práctica del Derecho, abordando materias relativas a relaciones Iglesia-Estado, Filosofía del Derecho, cuestiones jurisdiccionales, etc., además de una pieza teatral representada en la Corte y escritos de afirmación de Mary Queen of Scots al trono Inglés.

Un sugestivo recorrido por la construcción de la Edad Moderna en Inglaterra a través de su cultura jurídica, con ediciones de autores tan destacados como Francis Bacon, Francis Beaumont, Lord Burghley, Edward Coke, o John Selden.

Han sido programados diversos actos entre los que cabe reseñar la conferencia que con el título de "In the Time of a Woman, Which Sex Was Not Capable of Mature Deliberation: Late-Tudor Parliamentary Relations and Their Early-Stuart Discontents" será dictada por el Professor Josh Chafetz (Law '07), de la Cornell Law School (February 24 at 6:15pm. Room 127, Yale Law School, 127 Wall Street).

El calendario completo de actividades previstas a lo largo de este año para solemnizar la el centenario del Club Isabelino, fundado en 1911, contiene numerosos eventos sobre literatura y artes, y puede consultarse en http://www.yale.edu/elizabethanclub/centenary.html