Wednesday, August 31, 2011

Diritto e Letteratura, Michael Connelly e "Avvocato di difesa"/ Derecho y Literatura, sobre Michael Connelly y "The Lincoln Lawyer"







Bjarne Melkevik publica en Teoria del diritto e dello Stato. Rivista europea di cultura e scienza giuridica (ISSN: 1721-8098-10002), 2010/2, pp. 318-334 la versión italiana -Verità o diritto? “Avvocato di difesa” di Michael Connelly? - de su trabajo “Vérité ou droit. La défense Lincoln de Michael Connelly", inicialmente incluido en José Calvo González (coord.), Implicación Derecho Literatura. Contribuciones a una teoría literaria del Derecho, Edit. Comares, Granada, 2008, pp. 265-282.

Vid. Con anterioridad en este mismo blog:
Sobre Derecho y Literatura
http://iurisdictio-lexmalacitana.blogspot.com/2008/05/prefacio.html

Cine y Derecho. Duda razonable. Próximamente "The Lincoln Lawyer"
http://iurisdictio-lexmalacitana.blogspot.com/2011/03/cine-y-derecho-duda-razonable.html







Michael Connelly, Avvocato di difesa, trad. it. di Stefano Tettamanti e Patrizia Traverso, Piemme, Milano, 2011, 427 pp.
ISBN-13: 978-8856615258

Tuesday, August 30, 2011

Adriano III. Nave fracta



Leo en las páginas de Diario de Cádiz (http://www.diariodecadiz.es/)
El vaporcito de El Puerto se hunde en el muelle de Cádiz
(http://www.malagahoy.es/article/andalucia/1053320/vaporcito/puerto/se/hunde/muelle/cadiz.html).
Naufragio de El Vapor de El Puerto, perteneciente a Monotonavez Adriano S.L., que durante tantos años hizo servicio marítitimo entre El Puerto de Santa María y Cádiz. Lo declaró “Bien de Interés Cultural” la Junta de Andalucía.
Tantas mañanas y tardes surqué en él la Bahía. Una vez le escribí un articulito.







Y, ahora, ¿dónde fondeo la memoria de cuando tuve 18 años?



J.C. G.

Luhmann en Presses de l'Université Laval (Québec. Canadá)







Niklas Luhmann
Systèmes sociaux. Esquisse d'une théorie générale
Traduit de l'allemand par Lukas K. Sosoe
Presses de l'Université Laval (Coll. Inter-Sophia), Québec, 2011, 576 pp.
ISBN : 978-2-7637-9030-5

Présentation par l'éditeur
L’œuvre majeure de Niklas Luhmann, Systèmes sociaux, se veut une pensée révolutionnaire, décidée à mettre fin aux ontologies de la «Vieille Europe » et à les remplacer par un nouveau projet théorique. Elle se donne pour objectif, négativement, la critique de la modernité telle qu’elle s’est comprise elle-même et, positivement, l’étude critique de cette modernité en proposant des outils d’analyse plus appropriés, selon lui, à une meilleure compréhension des problèmes que pose cette auto-compréhension de la modernité. L’œuvre de Luhmann se caractérise, entre autres, par son caractère post-ontologique et posthumaniste, l’humanisme étant un des traits distinctifs de la pensée de la Vieille Europe. Par la conscience de la nouveauté et du caractère révolutionnaire de son entreprise, la théorie des systèmes se hisse, d’après son auteur, à la hauteur qu’avaient des penseurs comme Bacon avec le Novum Atlantis ou le Novum Organum, ou de Kant avec Critique de la raison pure, affirmant ainsi, sans l’ombre d’un doute, son caractère subversif, d’une part, et constructif d’une nouvelle théorie, de l’autre, en se comprenant comme un nouveau paradigme des sciences humaines, des sciences sociales et de la théorie de la connaissance tout court.




Niklas Luhmann (1927-1998) est l’un des fondateurs de la théorie sociologique des systèmes. Après des études en droit et une longue activité dans l’administration publique, Niklas Luhmann devint en 1968 professeur de sociologie à l’Université de Bielefeld en Allemagne. Il est l’auteur d’une quarantaine d’ouvrages et de plus de trois cents articles scientifiques. Parmi ses ouvrages, mentionnons Soziologische Aufklärung (1970) et Die Gesellschaft der Gesellschaft (1997). Quelques ouvrages sont disponibles en traduction française : Amour comme passion?: de la codification de l’intimité (1990), Politique et complexité?: les contributions de la théorie générale des systèmes (1999), La légitimation par la procédure (2001), La confiance : un mécanisme de réduction de la complexité sociale (2006), Le pouvoir (2010).

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Como en ocasiones precedentes me llega de la generosidad del Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Laval, en Québec, Dr. Bjarne Melkevik, Catedrático de Filosofía del Derecho, una de las últimas novedades incorporadas al fondo editorial de la prestigiosa y dinámica Presses de l'Université Laval, de lo que hago aquí reconocimiento de gratitud. La obra ahora editada por primera vez en Canadá fue presentada por su traductor, el Profesor Lukas Sosoe, de la Faculté des Lettres, des Sciences Humaines, des Arts et des Sciences de l'Education (Université du Luxembourg) el pasado 16 de junio en la Université Paris 1, con ocasión del seminario de estudios habermasianos convocado bajo el título de “De l'antihumanisme de N. Luhmann”, en el que también intervino la doctoranda en Filosofía Eva Debrey, de la Université Paris Ouest, quien es asimismo responsable del blog Le Carnet du Sophiapol(http://sophiapol.hypotheses.org/ ), cuya vista recomendo.

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Reproduzco aquí parcialmente una muy interesante entrevista realizada por Wolfgang Hagen a Niklas Luhmann el 9 de octbre de 1997 transmitida por la emisora “Radio Bremen”. Los lectores hallarán en ella interesantes reflexiones sobre el constructivismo

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_________La realidad de los medios______




La siguiente es la segunda parte de una muy extensa entrevista1 que realizó Wolfgang Hagen a Niklas Luhmann el nueve de octubre de 1997, algo menos de un año antes de la muerte del sociólogo, transmitida por la emisora “Radio Bremen”. La primera parte gira en torno a la biografía de Luhmann y el génesis de su “Teoría de Sistemas”. Debido a su extensión y ante la imposibilidad de dedicarme a ámbas partes, decidí volcarme a la traducción de la última parte, más teórica, en donde Luhmann presenta brevemente los lineamientos generales de su teoría y su utilización como método de observación y descripción de los medios masivos de comunicación y su funcionamiento.
La entrevista fué publicada por el propio Hagen en la edición póstuma “Warum haben Sie keinen Fernseher, Herr Luhmann? Letzte Gespräche mit Niklas Luhmann2; quién quiera desempolvar su alemán puede oírla y leerla completa descargando los archivos que se encuentran al pié de la entrevista.
Disclaimer: el siguiente material no está disponible bajo los términos de licencia que rigen para el resto de este sitio (CC-BY-SA); por el contrario, todos los derechos están reservados por su autor o por los dueños del copyright. La traducción es mía [Fuente: http://www.jupixweb.de/2009/11/15/la-realidad-de-los-medios
1. La Entrevista
1.1. La realidad de los medios

Hagen: Su libro “La realidad de los medios de masas” es la primera manifestación de su parte sobre el ente… institución o “sistema” de los medios masivos de comunicación, sobre los que afirma que la realidad de los medios es que no reflejan la realidad…
Luhmann: Hm.
sino que, en todo caso…
la construyen, diría yo.
…la construyen.
Es que no hay una “realidad detrás de la construcción”, que sea tangible para la comunicación.
Que las imágenes que nos muestran los medios son imágenes autoreferenciales, comprensibles para quien conoce a los medios.
Es la aplicación de la tésis del constructivismo, del ámbito epistemológico, científico, al ámbito de la teoria de medios.
Eso significa que la afirmación de los medios, que describen los sucesos del mundo con detalle y precisión y que, por decirlo de alguna manera, los medios se autoexcluyen de esa afirmación diciendo: no somos nosotros, lo que están viendo son imágenes del mundo exterior…
Si.
…que esa afirmación es puesta en duda por Ud.
Si, un aspecto del sistema es ofrecer una autodescripción y decir: “hemos investigado minuciosamente”, etc. etc… por lo menos dentro del ámbito informativo; también hay entretenimiento y otras cosas, pero dentro del periodismo investigativo… “Es confiable, la realidad es así como la describimos”. Pero todo eso es parte de la autodescripción del sistema, y la sociología siempre debe preguntarse hasta que punto se puede acompañar esa descripción y cuando hay que comenzar a entenderla como una parte más del sistema.
Bien, pero los redactores de los informativos le dirán “Estimado Luhmann, este material audiovisual aquí ha sido enviado por nuestro corresponsal en israel, quien está familiarizado con la situación en la región como nadie puede estarlo. Él nos ha enviado estás imágenes: allí esto sucede. Esto no es una autodescripción”. ¿Qué les respondería?
Les diría que parte de la autodescripción consiste en afirmar que la autodescripción no existe. O dicho de otra forma: que se afirma y se asevera un valor de realidad, y que en cierta medida se lo controla. Nadie quiere quedar pegado a falsos diarios de Hitler, ese tipo de cosas3. Pero eso no explica por si solo el efecto: que hoy por hoy conocemos el mundo, o por lo menos lo percibimos, en base a la descripción mediática.
Justamente, la primera frase de su libro es “Lo que sabemos del mundo es aquello que sabemos por los medios masivos de comunicación”.
Si, si.
Quiere decir, usted afirma que no conocemos al mundo, excepto por los medios.
Si, a grandes rasgos si. Quierdo decir, a excepción de las cosas cotidianas, saber si hoy regué las plantas o no… eso no lo puedo leer en los periódicos ni ver por televisión. Hay una especie de “Mundo íntimo” que se funde con el que conocemos por los medios. Pero si nos referimos al “Mundo universal”, creo que la definición resulta acertada. Todo lo que se sabemos lo hemos leído u oído; y aquello que nos cuenta la vecina es, en relación a lo que nos cuenta la televisión o los diarios, de menor importancia.
Pero Ud. afirma que posee la misma calidad, pues la vecina también se describe más a sí misma…
Si, si…
…al hablar sobre otros, que aquellos que pretende describir.
Si, si, seguro. Es un constructivismo básico.
Si, puede ser, pero quiero apuntar al significado de ese constructivismo básico para el trabajo en los medios, porque relativiza la importancia de los medios, diciendo que básicamente hay que desconfiar de la autodescripción y la afirmación de que ellos informan y muestran la verdad.
Si. Quiero decir, la cuestión es qué es lo que entendemos por “verdad”. Está claro que no podemos estar hablando de una “verdad científica”, en relación a la inseguridad, al futuro, al “qué nos falta”. También está claro que no podemos incorporar a la comunicación la “realidad real” (en caso de que exista tal cosa), pues la comunicación siempre requiere un proceso de selección. Por lo tanto, la objeción olvida que hay algo que no puede suceder nunca: una absorción directa de realidad (sea lo que sea) en la comunicación.
Pero eso… Bien, ud. dice que es científicamente dudoso que exista algo como “la realidad”. Por otra parte, son justamente los medios masivos de comunicación los que no solo sugieren, sino que dicen abiertamente: “Miren, aquí está el mundo, es así” Es decir: hacen exactamente lo contrario de lo que Ud. dice que son. Los medios dicen que cada noticiario, cada “newsshow”, cada programa informativo o periodístico (permanezcamos un momento en el periodismo, en un momento podemos hablar del entretenimiento)… que todo lo que mostramos es verdad. Y la veracidad es comprobada y reafirmada por imágenes, especialmente en la televisión: “He visto tal cosa en Los Angeles, hubo una revuelta entre blancos y negros, hubo gente golpeada…” Y Ud. dice: “No sé realmente si ocurrió así”.
No, la cuestión de fondo del constructivismo no es una tan puntual, si tal cosa es cierta o no: la cuestión es donde marcamos la diferencia, cual es el contexto en el que preferenciamos algo. Y creo que ahí… no se, podríamos observar cualquier otra cosa ése día en Los Ángeles, inovaciones tecnológicas o la situación del tráfico o el clima o lo que sea: la cuestión de fondo es que todo lo que observamos, señalamos y describimos funciona marcando una diferencia. Y siempre queda un lado de la diferencia sobre el que no se informa.
Y solo por eso es falsa la pretensión de verdad.
Si, si nos referimos a la definición tradicional, si tenemos una teoría de la correspondencia o algo así. Pero si pensamos de manera constructivista… solo puede funcionar de esa manera, y lo que podemos pedirle a la verdad es diferente según cada sistema. En la ciencia, por ejemplo, sería diferente.
¿Le recomendaría al público introducirse en el pensamiento constructivista, o le tiene sin cuidado que el 98% de los consumidores, seguramente, suponga que lo que le muestran es la realidad… y que no conozcan la “objeción sociológica” que estamos desarrollando aquí?
Si, quiero decir, es probable… Sin ese piso de resonancia no habría medios masivos. Nadie prendería el aparato o leería nada si supusiera que es así. Entonces nadie pondría la propia conciencia a disposición de los medios para la participación comunicacional si pensara que está todo inventado.
Bueno, exactamente eso… no inventado, pero construído: es su tésis… y hago notar que ud. no tiene televisor, así que no cae nunca en el compromiso de tener que participar de esa comunicación.
Excepto en los hoteles
Bien, excepto en los hoteles.
Sobre todo en el extranjero… pero más que nada para “hacerme el oído al idioima”
A donde quiero llegar es: hay una gran diferencia entre la teoría de los medios masivos y la imágen (a veces tácita y a veces explícita) que tienen los medios de sí mismos. La teoría dice: “este es un sistema autoreferencial en sentido constructivista”, y eso es algo con lo que yo, que soy una persona de los medios, estoy totalmente de acuerdo. Yo conozco los mecanismos, pero el espectador cree que cada instante (que para mí es “armado”) representa la realidad. Aquí veo una dualidad, una diferencia trascendental, porque si les creemos a los medios y no creamos la distancia necesaria para consumirlos, estamos teniendo otra actitud que la que propone la teoría.
Si. Quiero decir: la teoría refleja el constructivismo… que es una construcción; pero al mismo tiempo advierte que el sistema solo puede funcionar si no es conciente de esa construcción. Que (¡por supuesto!) cuando se lee el diario se cree que eso que está escrito es verdad, o por lo menos esa parte, o que hay algo sobre lo que se desearía saber más…
¿No le perece horrible? ¿No encuentra espantosa esa forma necesaria de construcción de los sistemas de comunicación?
No. Porque veo que no existe otra forma de percibir el mundo excepto mediante informes… que iluminan una parte y dejan a otra sumida en la oscuridad, que siempre crean dos espacios: uno “marcado” y otro “sin marca”4
…y desubrir al mismo tiempo ámbas caras de la diferencia…
Si, si…
… Primero seleccionar y luego descubrir la selección.
Si, no podemos reflejar una decisión excepto haciendo uso de otra diferencia5. Pero ¿cuál es el problema? Quiero decir: es muy improbable que se dejen de leer periódicos al entender esto.
Si reflexionamos mucho tiempo sobre el asunto, podríamos dejar de leer periódicos…
Bueno, entonces dejaríamos de participar en el mundo construído por los periódicos.
Entonces le pregunto: ¿Por qué no tiene televisor?
Porque en lo pocos momentos libres que tengo, nunca pasan nada que me interese.
¿No es una cuestión de principios en contra…
No, no.
… de ese medio?
No, quiero decir, es solo que… lo problemático es la secuencialidad, entrar en una secuencia en un momento dado – y salir en otro; mientras que con la prensa escrita hay más opciones: ahora leo solo las noticias bursátiles, no leo absolutamente nada de deporte, pero quizás alguna que otra noticia empresarial de la parte económica; o: leo las noticias políticas, pero no la interna de los partidos, etc. Uno puede seleccionar los temas de interés y el momento de la lectura, lo cual es una participación muy personal en la comunicación (en contra de todo lo que oímos de los medios) Elejimos el momento, la sección, etc… sin que esto esté condicionado por matices tecnológicos. Lo que no implica que dejemos de ser arrastrados a la construcción de un mundo (elijamos lo que elijamos).
¿Qué función cumple elentretenimento en este marco?
Primero quisiera describir la forma de entretenimiento. Gira en torno a la resolución de una tensión o intriga autoimpuestos. En un programa de preguntas: ¿qué dirán ahora? o ¿Quién adivina? o en una novela: ¿Cómo sigue? (Y la técnica de la novela6 es en escencia, la resolución de la intriga con elementos que ya estaban dados en la misma novela; para que el lector pueda trazar un círculo recursivo: “ah, esto ocurrió por aquello…”
Si, pero… en la televisión se ven pocas novelas…
Si…
La TV está colmada de patrones, de tipos… de novelas cortas, si quiere…
Si, si.
En forma de figuras, que se mueven de algún modo; mucha sensación, mucha violencia, mucha acción…
Si, es todo mucho más efímero; pero creo que tampoco aquí podemos evitar la creación y la resolución de intriga.
Es el eje principal del entretenimiento.
Si, para mí.
Quisiera ahondar en la cuestión teórica de por qué los medios se basan de una forma tan elemental en el entretenimiento. Si no lo hubiera… pues no lo habría.
Si.
Porque… los programas están colmados de todo tipo de entretenimiento, y las cuestiones informativas tienen una importancia marginal para el espectador; eso de lo que hablábamos recién, que por lo menos afirma ser un reflejo de la realidad (aunque no lo sea o solo lo sea muy selectivamente). El espectador consume de todas formas un mundo ficticio de entretenimiento.
No se si lo expresaría de forma tan radical. Porque entonces (el espectador) podría limitarse al sector del entretenimiento, que está destinado a ofrecerle ese tipo de programas. No se… Quien sigue las noticias bursátiles, por ejemplo, y ve que el sector de la construcción baja y el sector de la química sube, algo así, eso también es una información sobre el mundo. “Estamos construyendo muchos edificios”, y de repente una megaconstructora quiebra… digo que existe una satisfacción que se produce cuando uno cree saber lo que está pasando. Pero…
Ud. habla de resolución… de construcción y resolución de desconocimiento e intriga… Pero ¿qué pasa con los precesos inconcientes, que juegan un papel importante en la recepción de medios, sobre todo de medios electrónicos? ¿Los ignora por completo? Me refiero por ejemplo a lo que se denomina “efecto subcutáneo”, simplemente el hecho de consumir imágenes sucesivas, de las que no podemos decir nada (y de las que el espectador no quiere decir nada), sobre lo que pasa ahí, simplemente se queda sentado ante un bombardeo de imágenes o datos o lo que sea; está ahí sentado haciendo zapping. Creo que más de un 80% de todas las películas que se transmiten por televisión son interrumpidas porque el espectador cambia de canal. Quiero decir… ese cambio permanente de canal, por ejmeplo, no lo puedo reconciliar demasiado bien con la idea de la creación y la resolución de intriga.
Si… se quiere cambiar de muestra, pero para tener, rápidamente, más de lo mismo, una intriga: “¿cómo sigue?” Y la resolución: “así sigue”… pero no quiero detenerme mucho sobre este punto, esta es una definición mía del entretenimiento, pero también existen otros intereses, informativos o publicitarios.
¿Por qué la publicidad ocupa un lugar tan prominente, sobre todo en los medios electrónicos?
Bueno, hay un mercado que produce sus propios productos, por decirlo de alguna manera, y hay muchas empresas que creen que con la publididad van a poder colocar sus productos con mayor facilidad.
…seguro que tienen evidencias de que eso es así.
Si, aunque realmente no se si un automóvil… si cada automovil debe costar quinientos Marcos más, solamente porque hay que hacerle publicidad.
Quizás sí.
Si, bien. Pero yo realmente no sabría… digo, yo compraría el auto cuyo servicio técnico quede más cerca de mi domicilio… sea cual sea. Realmente no se si todo es reducible al sector del entretenimiento… La publicidad también sirve para formar nuestros gustos y preferencias. Venimos al mundo sin preferencias de ningún tipo, y entonces debemos ver… que tipo de cartera usarán las mujeres este invierno o si los reflectores de un auto deben ser redondos o cuadrados.
Todo eso forma parte de la diferenciación de la comunicación.
Si.
1.2. El inconsciente
Todavía me debe la respuesta a la pregunta sobre los aspectos inconcientes de esas estructuras…
No… es que para mí eso es un fenómeno puramente psicológico. Por ejemplo, que se pueden tener motivos inconfesables para mirar televisión, porque de lo contrario no se sabe que hacer con el tiempo libre… puede ser, pero se escurre en lo psicológico, y eso…
Pero ¿que pasa cuando la mitad de la población actúa de esa forma? ¿Sigue siendo irrelevante, escurriéndose en lo psicológico?
Si.
Si la mitad de la sociedad se seda, noche tras noche, con tres o cuatro horas de televisión y desperdicia así todas las noches… ¿sigue pensando que es irrelevante, desde un punto de vista socioestructural?
No, el efecto no, pero las causas, los motivos inconcientes para hacerlo… que hasta podríamos estudiar con análisis teóricosociales; pero no veo una relación directa, un correlato social si de entrada lo etiquetamos con la palabra inconciente.
No sé…
No, no.
No podemos saberlo, pero puede ser.
Si… pero eso es algo válido para cualquier tipo de comportamiento; no solamente para la participación en la comunicación de masas: en las relaciones personales e íntimas, en el ambiente laboral o en la calle también sucede.
Pero quizás no en la misma medida; ud. mismo acaba de decir que en su percepción, son justamente los medios masivos los que operan con esa secuencialidad unidereccional… que hay que estar siempre en el momento correcto… que hay que seguirlos, que no se puede interactuar; pero en el tránsito, en nuestra conversación o al leer un periódico tenemos muchas formas diferentes para controlar… para estructurar el consumo de entretenimiento o el tipo de comunicación que sea que se esté produciendo en ese momento. Pero con la televisión no se puede hacer nada, excepto quizás si cree que cambiando de un canal a otro puede llegar a estructurar algo, pero es una ilusión…
Si, si…
…pues así no estructura nada; es simplemente un saltar entre diferentes líneas temporales sin recibirlas nunca simultáneamente. Por eso creo que ésta es una forma muy especial de comunicación… y Ud. escribió sobre los medios masivos, también es su definición básica: la comunicación de masas prohibe de alguna manera la presencia de interacción, es una condición necesaria, de lo contrario no sería comunicación de masas.
Si. Pero eso no tiene que ver con el inconciente… Si existe algo como el inconciente, entonces existe en todos los ámbitos, en todas las actividades, y es más o menos relevante dentro del abanico de posibilidad de las acciones, y no veo porqué debiera ser diferente los medios masivos. Y además, para la teoría de la sociedad no es… A ver: todo lo que no puede ser transportado o resuelto por la comunicación, no posee existencia social. Quiero decir, se pueden investigar los motivos inconcientes, no se… por ejemplo investigar el funcionamiento de la memoria, si vemos una serie de imágenes, letras, pero durante un tiempo muy corto, y no las alcanzamos a percibir concientemente, pero igualmente esa percepción tiene un efecto verificable en nuestra memoria…
Si, a ese tipo de cosas me refiero
Bien, pero con esa información… a lo sumo se planean ciertas campañas publicitarias de una manera diferente a si no se lo supiera.
Para formular la siguiente pregunta quiero construír un ejemplo: supongamos que existe una correlación demostrable, pero inexplicada, entre un tipo específico de consumo de televisión y una tendencia creciente de la población a favorecer nuevamente la pena de muerte
Si.
¿No tendríamos, en ese caso, un retorno a una forma primitiva de comunicación, que partiendo de una comunicación muda y desarticulada desemboca en una formación de opinon sumamente especificada? No lo se, le pregunto si su teoría lo contempla, lo ignora o lo descarta.
En primer lugar diría tendencialmente que el inconciente, o los efectos que puedan tener los motivos inconcientes… son una cuestión sumamente individual, y es extremadamente difícil resumirlos en un factor que produzca efectos cuantificables específicos. Dicho de otro modo: si realmente comprobamos una correlación causal entre el consumo de violencia en televisión y una posición política determinada… ya no necesitamos del concepto de inconciente: basta con determinar que ámbos fenómenos tienen una correlación: alguien que siente temor por su seguridad al observar lo que ocurre en televisión tenderá a favorecer tal o cual opción política y legislativa.
Pero precisamente en el ámbito de la política de medios y comunicación existe una regulación determinada… Según su teoría de comunicación de masas, hay que evitar las regulaciones sociales de los medios, porque aquí estamos hablando de un sistema autoregulado. ¿O le entendí mal?
No, yo lo que… quiero decir: ese mecanismo no apunta a las causalidades; bien puede ser que se filtren irritaciones desde la política o la justicia en un sistema autoregulado, no lo quiero negar categóricamente. Lo que digo es: cuando el sistema se ocupa de esas intromisiones, lo hace únicamente con la forma de operación del medio masivo, cierto? Y es una clausura operativa, no causal. Pero la cuestión del ejemplo sigue siendo una cuestión política, o a lo sumo una judicial que se ocuparía de cierta constitucionalidad: hasta que punto se puede intervenir en…
1.3. La gente… ¿Qué gente?
Me refiero a algo muy simple: Helmut Schmidt, nuestro ex-canciller, hizo una vez la propuesta de no transmirtir programas televisivos los días domingo. Esa es una cuestión política, frente a la cual la teoría debería ofrecer una forma de acción. Una teoría de la sociedad debería por lo menos dar un consejo sobre la razonabilidad o no del proyecto político (independientemente de su viabilidad). Y la pregunta a Luhmann es, para hacerlo concreto: ¿Cuál es el poder de la teoría de los medios masivos de comunicación, con respecto a la idea de Helmut Schmidt?
Bien, creo que en principio, la tipología de la comunicación masiva no se vería modificada si se produjera un día menos por semana, ¿no es cierto? Aquella descripción sobre la unidireccionalidad de los medios, sus características tecnológicas, etc. etc… seguiría siendo válida si los domingos no hubiera televisión, con lo que reducimos el problema a uno político: ¿es ésta una solución, digamos: políticamente exitosa? ¿Se pueden ganar votos con ella? Independientemente de los problemas constitucionales que acaso pudieran surgir…
Entonces ¿su teoría no dice nada sobre que tipo de sistemas son benéficos y cuales son perjudiciales para la gente?
La gente… ¿Qué gente?
La que participa comunicativamente del sistema
No, no sabría cómo… definir criterios que me digan lo que es “bueno” y lo que es “malo” para “la gente“. En ese sentido tengo una orientación muy individualista, lo que para algunos es bueno, para otros es malo… y eso se refleja en la comunicación posterior: ¿qué cosas son factibles? ¿cuales no? ¿quién asume cuales consecuencias? Pero no tengo… quiero decir: no soy psicólogo, no tengo ni la menor idea sobre cómo elaborar una teoría que diga: “el consumo de televisión es por tal y cual motivo perjudicial para la salud”… o lo que sea… ¿basado en qué?
Por ejemplo, se podría decir que la gente se vuelve letárgica, inactiva. Las personas ya no sienten interés por su medio ambiente, lo que sería favorable para la sociedad… o no digamos sociedad, digamos “estado”, para pronunciarlo más políticamente. Helmut Schmidt tenía algo en mente al hacer su propuesta. Si entendí bien, lo que él pretendía era “sacudir” a la sociedad, despertar a los hombres y despertar su interés, su capacidad de producción creativa, la actividad de jóvenes, ancianos y familias, que él creía indefectiblemente atrapados en un consumo ininterrumpido de medios…
Si… creo que perdí el hilo conductor. Para la teoría de los medios masivos todo eso no significa nada, ¿no es cierto?

Pero Ud. dijo recién que si los medios no fueran consumidos, no los habría…
Si.
Bueno, si regularamos esa comunicación política o teóricamente, si le impusiéramos trabas o lo que fuera, limitaríamos por lo menos en parte su normal funcionamiento…
Si… Pero no su forma de funcionar. La comunicación tendría lugar solo seis dias por semana en lugar de siete, pero eso…
El siguiente paso serían cinco…
Si…
Estoy construyendo…
Si, pero no creo que eso modifique en nada el análisis de la teoría, a lo sumo… En primer lugar, está la cuestión de la factibilidad política y judicial. Pero no cambiaría la estructura de la comunicación mediática, simplemente le impondría una limitación temporal, y la cuestión sobre quién, a fin de cuentas… Es política y judicialmente… digo: ¿se lo puede prohibir? Y además… si lo analizamos desde la causalidad, es absolutamente incomprensible que se pretende lograr con una medida así… quizás que la gente lea más, o algo así, pero para qué vamos a apoyar algo así, si no sabemos que libros son los que se van a leer más.
1.4. La teoría de la sociedad
La teoría de… para cerrar: la teoría de la sociedad que Ud. desarrolla, no está hecha entonces para hacer predicciones.
Como teoría de la sociedad, no, pero si de manera sectoral. Si observamos la globalización de la economía, por ejemplo, no solo de los mercados financieros, sino también en los mercados productivos, podemos ver que promueve ciertas modificaciones en la gestión o en la organización productiva, que surgen cuestiones de riesgo y…
¿Existen esos elementos de riesgo y gestión de riesgo también en la comunicación mediática?
¿Donde estaría el riesgo? ¿Qué podría salir mal?
Bien, preguntemos entonces cuales son las cosas que podrían salir mal a escala global, y cuales son las predicciones que ofrece la teoría de la sociedad.
Bueno, existen riesgos económicos y políticos que son más o menos conocidos, por ejemplo la isolación internacional, o el quiebre del bloque comunista por su incapacidad de entender los mecanismos de una sociedad diferenciada funcionalmente. Otro caso en donde se ve claramente lo que no es posible, o lo que tiene consecuencias que pueden llegar hasta el colapso político total, es la economía misma. Pero también en la ciencia hay proyectos de una envergadura tal que… en donde nadie sabe si realmente pueden concluirse con éxito, y cuales serían las consecuencias del fracaso. Entonces si, creo que podemos hablar de ciertos factores de riesgo, o riesgos específicos de ciertos sistemas… Pero en los medios, no se… ¿Cuál sería el perjuicio que pudiera ser causado únicamente por los medios?
No quiero construírlo aqui, simplemente era una pregunta dirigida al modelo teórico que Ud. utiliza.
Lo que pasa es que los riesgos son muy diferentes entre un sistema funcional y otro. Tampoco sabría decirle que riesgo puede producir el arte, quizás que una obra no se venda o que una galería deba cerrar… e incluso entonces estaríamos hablando del ámbito económico. Sobre la religión podríamos reflexionar un poco, quizás una posición demasiado liberal o una demasiado fundamentalista (en el sentido parsonseano del infalcionismo y deflacionismo) sea perjudicial para una determinada religión, lo que se expresaría en cantidad de miembros o en apoyo, pero en los medios no encuentro una situación de riesgo títpicamente mediática… sin tener en cuenta las cuestiones económicas, claro, o las políticas, no sé, enemistarse con el poder a tal punto de ser prohibido, algo usual en muchas partes del mundo…
¿Cual es la función social del arte dentro de su modelo teórico?…
Bueno, yo…
…¿Existe una realidad, una realidad social del arte?
Si. Creo que por sobre todo, consiste en abrir el canal de la percepción pura a la comunicación, para que pueda observarse: “esto es así por esto y aquello”, pero compuesto en una imágen, o en una novela… siendo algo que no puede comunicarse de forma verbal, que se comunica mediante perceptibilidad. Sobre todo en… representaciones de órden, ilmitaciones de arbitrariedad; si comencé de determinada manera con una poesía o un cuadro… lo puedo destruír y comenzar de nuevo, o debo someterme a las condiciones dadas, que consisten en que con cada elemento nuevo que agrego estoy produciendo una nueva descripción de lo que ya existe, es decir, trabajar siempre en forma espiral. Si vemos como un pintor… comienza con un trazo, lo hace más grande, y de pronto se da cuenta de que es demasiado grande, que core de abajo hacia arriba, entonces puede seguir pronunciándolo o agregar otros elementos… Y la posibilidad de aprender a ver eso, es una posibilidad social; es un hecho social que exista. Que el individuo desarrolle ese interés o no ya es otra cuestión.
Sin limitarnos al sistema de medios de comunicación discutamos ahora en general del concepto de evolución y sus implicaciones teóricas. En su teoría describe los pasos necesarios para la diferenciación funcional de la sociedad, en contraposición con sociedades antiguas y formas arcaicas de organización social. ¿Podemos inferir una tendencia evolutiva, y donde estaría el “terminus ad quem”?
Lo único que se me ocurre al respecto son las afirmaciones generales, por ejemplo que es un proceso que convierte en probable a lo improbable…
Lo que en la física sería la segunda ley de la entropía.
Si. Por ejemplo, que me den algo que no es mío, unicamente porque pagué por ello; o que un régimen consiga imponer ciertas normas de tránsito, teniendo en cuenta que las personas conducen con autos y cabezas propias…
Porque es más probable que establezca un órden, y el desorden actual…
Si, claro.
…es el punto de partida.
Lo que pasa es que es muy improbable que, digamos, me abroche el cinturón de seguridad siempre que suba a mi auto, ¿no es cierto?. No sé, en Nápoles no funciona, pero por aquí todos conducen con el cinturón de segurirdad puesto. En Nápoles se venden remeras con una franja diagonal negra. Y ahí veo una tendencia de convertir en probable algo improblable. Solo en la comunicación… digo, fíjese lo improbable que es alguien pronuncie una determinada frase, si tenemos en cuenta la cantidad potencial de frases que pueden formarse con el idioma, y lo probable que es que en una serie de conversaciones aparezcan ciertas frases, ciertas expresiones y ciertas redundancias que para otros son sorprendentes. Ahí hay una tendencia a la evolución… y por supuesto, a la complejidad…
Momento, la tendencia a la evolución, entonces y para resumir, radica en convertir…
…convertir algo improbable en probable.
…en probable.
…situativa y específicamente probable. También se dice que la complejidad… Pero hay que decir que además de las cosas complejas, también sobreviven las cosas antiguas y menos complejas, no sé, hay salamandras con lengua látigo y otras sin lengua látigo…
Quiere decir que Ud. cree que la complejidad va en aumento
No… digo que van a existir extructuras cada vez más complejas, no que sean una ventaja evolutiva imprescindible y que todo lo demás vaya a desaparecer. Empíricamente esa es una posición que no se puede sostener, en la evolución biológica no hay prubas de ello.
Pero entonces dónde está el momento evoutivo que convierte a lo improbable en probable?
Bueno, es un resultado de la evolución, y tiene que ver con mayor complejidad y mayor especificación.
Y de donde sale el empuje necesario, la fuerza…
Simplemente ocurre
…del sistema mismo?
Si, algo que por azar… algo que surgió por azar y obtuvo una ventaja reproductiva. En ese sentido, la evolución es la transformación de una probabilidad de surgimiento en una probabilidad de supervicencia, si lo queremos expresar de esa manera.
Eso ya es casi biología.
Si.
Convergen en ese punto la historia de los hombres con la historia de la naturaleza?
Hm. Digamos que son descriptibles con la misma herramienta teórica.
Si, eso.
Bueno, creo que si. De lo contrario sería absurdo hablar de evolución… si no existiera cierta ambición teórica.
¿Pero no es una cuestión humana, diferenciarce justamente de ese… suceso natural?
Si. Hubo teorías, en la época del nazismo o en el esplendor del fascismo que intentaron minimizar a la evolución o entender a ese tipo de regímenes como su culminación – Huxley: “Evolution in the Ethics” o Karl Mannheim – y al planeamiento y reestructuración de la sociedad como un proceso de algún modo ordenado y por el que había que hacerse responsabe…
Todo el marxismo es un intento de evadir una forma de evolución.
Si, si. Lo que podemos ver es una posibilidad específica de corrección retrospectiva de lo sucedido. Que por otra parte no fué demasiado exitosa.
Si.
O por lo menos, si se evidencian ciertas tendencias, hay que inventar algo nuevo. Por ejemplo, la globalización de los mercados productivos requiere de estructuras de gestión direfentes en las empresas. O la creciente importancia de la política internacional, en el sentido de que los estados deben preocuparse no solo de lo que ocurre en su región vecina, sino también, que se yo, en Nueva Zelandia… y que la política internacional tiene una relación muy complicada con la política interna (sobre todo en los EEUU), todos estos son problemas nuevos, pero para los cuales siempre se encuentran soluciones más o menos adecuadas.
Quiere decir que no cree en las teorías que pronostican una escaséz de recursos (junto con otras visiones fantásticas y apocalípticas) para mantener a las sociedades evolucionadas?
No se, yo sería más prudente. Hay sectores… por ejemplo el sector energético es uno de ellos… ¿podremos producir siempre la suficiente energía abastecer a todo el sistema económico? No estoy muy seguro.
¿Y que va a pasar cuando no la tengamos?
Habrá un colapso tras otro. De repente no podremos calefaccionar las casas o habrá escaséz de combustible, y habrá que elaborar soluciones que requieran un grado menor de felicid…
…complejidad…
Si, si.
¿Cree que ese es un escenario posible?
Si, pero sobre todo en el sector energético, no en general. Pero realmente no sé, si… si podemos garantizar tecnológicamente la producción de energía que consumimos actualmente… tecnológicamente, cuando se acaben el petróleo y el carbón, etc.
Y qué pasa con la otra frase, que también viene del banco mundial, que dice que “la democracia comienza a partir de los 30 dolares mensuales”. Quiere decir que la mitad del mundo o más, no posee los requisitos materiales para participar de procesos comunicativos complejos como una democracia, mientras que los estados democráticos del mundo poseen todas las armas para, primero: defender sus sociedades y estados y segundo: impedir que los demás se desarrollen (estoy siendo muy básico y plano al construír el argumento).
Si, bueno, realmente no sé si existe alguien que tenga interés en impedir que surgan democracias en el continente africano
Eso no, pero las democracias solo pueden surgir con una base económica.
Si, si.
Y seguramente haya grupos con intereses… o no, no lo sé.
No sé si son intereses de bloqueo o para impedir algo o si simplemente gira en torno a una especie de automanutención que tiene el efecto secundario de impedir que otros tengan la debida participación…
¿Hay alguna preocupación suya, y esta es mi pregunta final, alguna preocupación política, de desarrollo, evolutiva, que Ud. cree poder enfrentar con su teoría? ¿Cree que la teoría puede ofrecer una mejoría si fuera tomada lo suficientemente en cuenta?
Bueno, creo que “mejorar” no, pero seguramente podría describir ciertos problemas con más precisión. Por ejemplo, asumir que la sociedad genera diferenciación funcional, que la política, la economía, la Justicia, la Educación etc. funcionan con lógicas diferentes, esto tiene consecuencias… primero en la visión general y la comprensión de las relaciones entre los sistemas, por ejemplo, si más educación tiene efectos positivos o negativos en la democracia, o si en algún momento no se puede garantizar la educación primaria, cual sería el futuro del sistema judicial… ese tipo de cosas. Y por otra parte…
¿Puede decirce algo al respecto?
Si, creo que si… Y la segunda cuestión: ¿Cómo se manifiesta ese tendencia de la globalización funcional en las diferentes regiones? ¿Puede cada región soportar el proceso con las diferencias que existen? ¿La funcionalización de la sociedad global implica que todo tiene que suceder de la misma manera en Brasil, o en Guatemala, o en Eslovenia?
Usted dice que si.
No estoy tan seguro. Si bien es un hecho que cada región tiene que tratar de participar de la sociedad global como mejor pueda, por ejemplo, los intentos de atraer capital extranjero deben llevarse a cabo irremediablemente en los mercados internacionales. Pero lo que vemos por ahora es un… fracaso de esas tendencias en ciertas regiones. Sin ir más lejos, la separación de la justicia y la política es… difícil, en lugares como México o Brasil, y eso relativiza el significado de una constitución. Y aunque esa separación se haya afianzado en el contexto internacional, pero lo que significa realmente en cada región… Si, hay una red de derechos y obligaciones, pero eso qué importa, si localmente solo se puede obtener derecho si pagamos por él.
Sobornos y corrupción.
Si, si.
Y qué piensa: ¿una descripción precisa ayuda a solucionar el problema o simplemente a señalar la fatalidad del sistema?
Lo segundo, pero dentro de esa fatalidad también puede ayudar a, digamos, ahorrar un enojo inútil (“es así”) y ser fasciante en ese sentido, pero por otro lado, una descripción más precisa del problema puede ayudar a la búsqueda de una solución más precisa.
1.5. El fichero
Para terminar, tiene que contarnos algo de su legendario fichero, porque esta gigantesca obra no podría haberse escrito si Ud. no hubiese tenido un sistema evidentemente perfecto (se dice que Hegel tenía algo parecido, pero no sé exactamente qué) para sistematizar y organizar tantas lecturas e ideas. ¿Es cierto que lo utiliza desde los comienzos de su época estudiantil?
No, más bien desde el final de mi época estudiantil. Al principio trabajaba con carpetas y hojas que se caían y se perdían y había que… entonces reorganicé todo, creo que fué en el ’51, más o menos… armé un fichero y comencé a trabajar con fichas numeradas.
Simplemente numeradas, desde el cero hasta…
Si, por un lado por la posibilidad de la formación de clusters, pero el sistema también permite una especie de infinitud interna; supongamos que tengo la ficha 21/3a17, puedo seguir con la 18 o hacer una 17a, y así…
Quiere decir que están selladas …
Si.
Cada una tiene su propio sello.
Si; cada ficha tiene un número que nunca cambia
¿Pero es o no un sello?
Si , si.
¿Y los números… significan algo?
No, es solo… Es una cuestión de costumbre y uso: si busco “paradoja”, por ejemplo, tengo una idea de que puede estar bajo tal y cual número… Pero también tengo un registro de claves en donde poder buscar, de lo contrario sería imposible.
Ajá, y en ese registro Ud. organiza los números de las diferentes fichas…
Si.
¿Y que tipo de registro usa, además de organizar alfabéticamente los conceptos clave?
Bueno, dentro de cada fichero hay una primera ficha con enlaces: aquí hay información sobre “paradoja”, “Corrientes paradojales”, etc etc. La ventaja de trabajar con números que nunca cambian es que se pueden crear enlaces desde cualquier punto hacia culquier punto del fichero.
Pero esos enlaces hay que escribirlos siempre
Si, si.
O sea que debe escribir, sobre fichas viejas, enlaces nuevos…
Si.
Y pensar al hacer una nueva, calcular cuantas fichas viejas tengo que debería enlazar hacia aquí…
Si.
Quiere decir, que existe un permanente trabajo autoreferencial sobre el fichero mismo…
Si.
Y en donde permanentemente se están releyendo fichas viejas…
Si.
Hmm… ¿Ha descartado alguna?
No.
¿Nunca?
Nunca.
¿Y qué sucede con aquellas fichas sobre las que no existe ningún enlace, las que no pueden enlazarse?
Pues quedan así. Tienen su número y quedan como están
Quedan “muertas”.
Si, si.
¿Y al leer? ¿Realiza entradas inmediatamente al fichero?
Si.
¿No se equivoca nunca?
Por supuesto, al leer un libro y hacer anotaciones…
¿Los subraya también?
No, en el libro no…
¿Hace anotaciones al márgen?
No, no, eso tampoco… lo que hago es una ficha con la entrada bibliográfica, y en su reverso escribo las anotaciones de lectura: “Pág. tal, tal cosa, pág. cual, tal otra”… después archivo las notas de lectura en un fichero bibliográfico en donde termina todo lo leído.
¿Tiene una entrada bibliográfica de cada libro que lee?
Si, si.
¿De todos?
Si.
Entonces no hay ningún libro… a no ser uno que no sea importante…
Bueno, entonces no, seguro….
¿Entonces lo descarta?
Si, si.
Pero cada libro que le hace pensar un poco ingresa automáticamente en el sistema. Quiere decir que el proceso de lectura tarda mucho, ¿no?
Si; pero porque al leer voy armando la ficha bibliográfica con los apuntes de lectura… página 13, esto y aquello, página 25, tal cosa… así recuerdo qué fué lo que me llamó la atención al leer.
¿Y qué pasa si lee un libro por segunda o tercera vez? ¿Se guía por la ficha bibliográfica y la va ampliando?
A veces la rearmo completamente, pero es muy inusual. Las segundas lecturas son muy inusuales.
¿Si?
Si.
¿También con las grandes obras, con por ejemplo, Krisisschrift, Husserl …?
Si, lo que pasa… no releo, quiero decir… podría, pero no tengo el tiempo, y además… mis lecturas son muy específicas y van siempre tras un problema puntual …
Quiere decir que lo que ingresó en el sistema, anotado como leído y comprendido, ahí se queda, aunque sea un terrible error…
Si, si.
¿Y si alguien le muestra su equivocación, o le hace notar una sobreinterpretación de su parte?
Entonces amplío la ficha en cuestión con una fe de erratas o una nota
Y este sistema… esta arquitectura, esta dimensión del fichero… ha tomado dimensiones considerables, ¿no es cierto?
Si, es bastante grande, si…
Algunos metros…
Si, si.
Y esta es la base, por decirlo de alguna forma, de su trabajo.
Si.
¿Sería difícil trabajar sin ella?
Si… sería difícil.
¿Cómo escribe, a mano, con máquina de escribir o con computadora?
Máquina de escribir.
¿Siempre, directamente a máquina?
Si, si… bueno, las fichas y apuntes, no. Esos los hago a mano, de lo contrario sería muy engorroso.
2. Archivos Originales:
(Audio en formato mp3 y transcripción en formato PDF)
Parte 1: “Es gibt keine Biographie”
Parte 2: “Die Realität der Massenmedien”
3. Bibliografía:
Hagen, Wolfgang: “Warum haben Sie keinen Fernseher, Herr Luhmann? Letzte Gespräche mit Niklas Luhmann”, Kadmos, 2004
Luhmann, Niklas: “La realidad de los medios de masas”, Anthropos, 2000
4. Notas:
1. de más de dos horas de duración [↩]
2. ¿Por qué no tiene televisor, Sr. Luhmann? Últimas conversaciones con Niklas Luhmann” [↩]
3. Los Diarios de Hitler son un conjunto de sesenta pequeños libros escritos por Konrad Kujau y publicados por el periódico alemán Stern en 1983, que pretendían pasar por el auténtico diario de Adolf Hitler, y que finalmente fueron identificados como una falsificación. [↩]
4. NdT: La dupla terminológica correcta es “marked space” y “unmarked space” [↩]
5. NdT: Aquí Luhmann quiere decir que para hacer una observación hay que hacer, inevitablemente, una diferencia; y solo podemos observar un lado de esa diferencia. Únicamente haciendo una observación de segundo órden, esto es: una observación de la observación, descubrimos aquello que en la observación original fuimos incapaces de ver [↩]
6. NdT: “Roman” = Novela escrita, no “Telenovela” [↩]

Sunday, August 28, 2011

Libros sobre ruedas. Noticias del proto-hipertexto

El artilugio lo debemos al capitán ingeniero militar Agostino Ramelli de Masanzana (1531-c. 1600), quien trabajó para Enrique III, hijo de Catalina de Médicis, procurándole máquinas de asedio y diverso aparataje para sus campañas bélicas. A propia iniciativa compuso la obra que tituló Le diverse et artificiose machine (1588) ilustrada por 194 planchas con texto explicativo en italiano y francés. Entre ellas aparecen, además de artefactos bélicos, también máquinas destinadas a usos más pacíficos e industriosos.

Retrato de Ramelli en Le diverse et artificiose machine del capitano Agostino Ramelli ... : nellequali si contengono uarij et industriosi mouimenti, degni digrandissima speculatione, per cauarne beneficio infinito in ogni sorte d'operatione / composte in lingua italiana et francese. A Parigi : In casa del'autore, co[n] priuilegio del Re, 1588.





Fuente: Special Collections. Memorial Library. University of Wisconsin. Disponible en:
http://specialcollections.library.wisc.edu/Medici_exhibit/Medici_indiv_pages/France_Ramelli1.html

La figura CLXXXVIII, concierne a nuestro asunto, y muestra a un hombre que en su privadísima y bien segura biblioteca [véanse (pinchando sobre la imagen) los cerrojos que atrancan la puerta situada al fondo] maneja una máquina cuya mecánica rotatoria de permite acceder a varios textos.






Fuente: Yale University. Beinecke Rara Book & Manuscript Library. [Figvra CLXXXVIII. descrita como: Engraving showing a man sitting in front of a waterwheel type machine supporting books]. Disponible en: http://beinecke.library.yale.edu/dl_crosscollex/brbldl/oneITEM.asp?pid=2005557&iid=1032311&srchtype=

El ingenio, con otro muy similar diseño, se recoge por entre el conjunto de las curiosidades que acogiera el gabinete del inventor y maestro del torneado Nicolas Grollier de Servière (1596–1689), publicadas por su hijo Gaspard (1646–1716)

Recueil d'ouvrages curieux de mathématique et de mécanique, ou description du cabinet de Monsieur Grollier de Serviere, A Lyon : chez David Forey, 1719





Fuente: European Culture Heritage Online ECHO [http://echo.mpiwg-berlin.mpg.de/home]. Disponible en: http://echo.mpiwg-berlin.mpg.de/ECHOdocuViewfull?pn=7&ws=1.5&url=/mpiwg/online/permanent/library/WQQ2F89Q/pageimg&viewMode=images&mode=imagepath

La figure LXXXV, Pl 86 reza como « Pulpitre d’une façon particuliere & très commode pour les gens d’etude »





Fuente: http://echo.mpiwg-berlin.mpg.de/ECHOdocuViewfull?pn=309&ws=1.5&url=/mpiwg/online/permanent/library/WQQ2F89Q/pageimg&viewMode=images&mode=imagepath

He localizado dos grandes bibliotecas donde se dispone de ruedas semejantes.

Una se halla en Biblioteca Palafoxiana de Puebla (México), que fue fundada por el obispo español Juan de Palafox y Mendoza (Fitero. Navarra, 1600-Osma. Navarra, 1659) en 1646, que -aún- no he visitado. Conservo la esperanza de poder hacerlo, a no tardar mucho.







La otra se encuentran en la sala Teológica -a veces también la he visto expuesta en la sala Filosófica- de la Biblioteca del Monasterio de Strahov en Praga (Repúbica Checa), que me precio de conocer, y recomiendo a todos. De momento, quienes se sientan animados, pueden darse un tour vitual, con panorámica de 360º, en esta dirección: http://www.360cities.net/gigapixel/strahov-library





¡Disfrutemos del invento este domingo!
J. C. G.

Saturday, August 27, 2011

Folio Complutense reseña "Letra y Duelo"





Maite Rodríguez Muriegas, “Letra y Duelo. Imprentas de Viudas en Málaga, siglos XVII-XIX”, en Folio Complutense. Noticias de la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense de Madrid, disponible desde 23 de agosto 2011 en: http://www.ucm.es/BUCM/blogs/Foliocomplutense/4294.php

Reproduzco a continuación su reseña:

"Letra y duelo" es el juego de palabras que da título al catálogo de la exposición sobre las imprentas de viudas en Málaga desde los siglos XVII al XIX, celebrada en 2009 en el Patio de Banderas del Ayuntamiento de Málaga. Se trata de una nueva e interesante aportación al estudio de la mujer en la historia de la imprenta de este periodo, circunscrita a las ciudades de Málaga y Ronda. Esta obra se ha incorporado recientemente, como donativo, a la colección de Referencia de la Biblioteca Histórica.

Su comisario, José Calvo González, nos introduce en un paisaje de tinta y silencio, en el que se va desvelando lo invisible, el importante papel de las mujeres viudas de impresores en esta época, que, gracias a sucesivos matrimonios, consiguieron mantener el patrimonio familiar y continuaron con el negocio impresor que iniciaron sus maridos.

En relación a los contenidos, estas mujeres editaron libros de nuevo rezado, pragmáticas de carácter oficial, clásicos españoles del siglo de oro, libros de carácter religioso e histórico, pliegos poéticos...

La monografía se estructura en dos partes bien diferenciadas: el estudio propiamente dicho y el catálogo de obras expuestas, que sigue un orden cronológico de los talleres tipográficos regentados por las viudas. Las abundantes notas aclaratorias y el importante aparato bibliográfico aportan un valor añadido que invita a una posterior indagación y profundización en el tema por parte del investigador o del lector interesado.

Se ofrece, asimismo, una selección de las portadas más representativas de cada casa tipográfica, a lo largo de los siglos XVII, XIX y XX.

La edición de esta obra, de gran calidad formal, por parte del Ayuntamiento de Málaga se une a otras importantes y decisivas apuestas institucionales que permiten dar a conocer y aumentar la visibilidad de fondos bibliográficos valiosos y singulares, al tiempo que contribuyen al conocimiento y a la reconstrucción de la historia de las mujeres y su aportación al mundo de la letra impresa en España a lo largo de la historia.

Las protagonistas de esta historia de "letra y duelo" son: Isabel Rodríguez (viuda de Claudio Bolán); María Gutiérrez (viuda de Mateo López Hidalgo); Josefa Ros del Viso (viuda de José López Hidalgo); las viudas de Francisco Martínez de Aguilar, Ramón Nemesio de Quintana y Francisco Gil de Montes; Magdalena Fernández de Quicoces, viuda de Agustín de Herrero; la viuda de Juan Giral Martín e Isabel Ozores Escobar, viuda de Manuel Oliver Navarro. A estos nombres se unen los de cuatro impresoras de Ronda, dueñas de talleres tipográficos: las viudas de Rodríguez, Juan José Moreti, Rafael Gutiérrez y Manuel Durán Sánchez.

Dibuja de este modo el autor un mapa tipográfico de la Málaga de este periodo que sería deseable se completara con otros similares referidos a la obra impresa de los talleres regentados por viudas de impresores en el resto de España.

Friday, August 26, 2011

Sobre el "contenido mínimo del derecho natural" de Hart, con novedades



Mario Ricciardi
Diritto e natura: H.L.A. Hart e la filosofia di Oxford Edizioni ETS (Collana Jura, Temi e problemi del Diritto), Pisa, 2008, 268 pp.
ISBN: 978-884672127-3


Herbert Hart è uno dei filosofi più influenti del ventesimo secolo. I suoi lavori, in particolare nei paesi di lingua inglese, sono il punto di riferimento obbligato per gli studiosi della disciplina. Anche se di recente questo primato è stato messo in discussione per via della crescente attenzione suscitata dal pensiero di Ronald Dworkin – suo successore sulla cattedra di Jurisprudence a Oxford – Hart rimane un autore di straordinario interesse, le cui riflessioni sul diritto sono piene di spunti che aspettano ancora di essere sviluppati appieno. Tra le parti relativamente poco esplorate del pensiero di questo autore c'è la tesi relativa al "contenuto minimo di diritto naturale" e il ruolo che essa ha nella "chiarificazione" del concetto di diritto.
In questo lavoro Mario Ricciardi esamina tale aspetto del pensiero di Hart, collocandolo sullo sfondo della formazione intellettuale dell'autore, che ha avuto luogo all'interno di quella che è nota come "filosofia di Oxford".


Indice
Ringraziamenti 11
Capitolo Primo
LE LINEE DELL’INDAGINE:
DIRITTO E NATURA UMANA IN HART
1. “…an absurd idea” 13
2. Un filosofo tra i giuristi 15
3. La genesi del libro di Hart 17
4. La storia di un’idea: Hart e il diritto naturale minimo 22
Capitolo Secondo
H.L.A. HART E LA “FILOSOFIA DI OXFORD”
1. La proposta di Hart 25
2. L’eredità di John Cook Wilson 28
3. Filosofie analitiche 35
4. Isaiah Berlin 46
5. Wittgenstein e la “filosofia di Oxford” 58
6. Dalla filosofia alla Jurisprudence? 68
Capitolo Terzo
LE VARIETÀ DELL’ANALISI
1. Un’eredità aristotelica? 73
2. L’analisi, la sintesi e gli assiomi 85
3. Concezioni dell’analisi e chiarificazione 95
4. Moore, Russell e “il platonismo logico” 104
5. Hart e la “damnosa hereditas” di Platone 114
Capitolo Quarto
DEFINIZIONE, ANALISI E CHIARIFICAZIONE.
1. Bertrand Russell e l’atomismo logico 119
2. Decomposizione e trasformazione 127
3. Un paradigma di filosofia 132
4. Contro l’atomismo logico 140
5. Strawson e l’analisi connettiva 148
6. La verificazione e le “altre menti” 152
7. Hart su ascrizione e definizione 162
Capitolo Quinto
LA CHIARIFICAZIONE DEL CONCETTO DI DIRITTO
1. Un’ipotesi interpretativa 167
2. Una breve guida alla lettura 174
3. Diritto naturale e concetto di diritto 183
4. Dworkin e il “punto di vista archimedeo” 199
5. Leiter e l’impossibilità dell’analisi 204
6. Realismo giuridico e “svolta naturalistica” 218
Capitolo Sesto
CINQUE SEMPLICI OVVIETÀ
1. Rapporti tra diritto e morale 221
2. Quattro tipi di domande 223
3. Diritto naturale e modernità 229
4. Cinque semplici ovvietà 234
5. Lo statuto epistemologico delle ovvietà 236
6. Un argomento trascendentale? 237
7. Alcune obiezioni 238
8. Diritto, natura e religione 251

Mario Ricciardi è ricercatore di Filosofia del Diritto presso l’Università Statale di Milano, e insegna Teoria Generale del Diritto presso l’Università C. Cattaneo di Castellanza. Ha curato diversi volumi ed è anche autore di Status. Genealogia di un concetto giuridico, Milano, Giuffré, 2008.








Herbert Lionel Adolphus Hart (1907-1992)





XXX---XXX
La curiosidad del Autor hacia este blog es causa del gentil envío de la obra cuyos contenidos acabo de reseñar más arriba. A esa amabilidad, que sinceramente agradezco, he correspondido con su lectura, si bien de ello mismo de nuevo me sitúa en deuda por el provecho que me reportó.
El ensayo de Ricciardi tiene para mí dos valiosas sugestiones. Una es la de trasladar su afirmación acerca del débil eco de la filosofía analítica oxoniense en Italia a los territorios de la Filosofía y Filosofía jurídica en España. La otra reside en la utilísima investigación que el A. desarrolla acerca de los antecedentes y el contexto cultural en que, a partir de determinado momento, la idea de “contenido mínimo del derecho natural” se instala en el pensamiento hartiano como uno de sus emblemas más característicos. El esfuerzo y logrado resultado que Ricciardi lleva a cabo sobre la figura de Hart como clásico contemporáneo en relación a John Cook Wilson, Isaiah Berlin – el A. es un solvente conocedor de Berlin (vid. su trabajo "Nacionalidad, identidad personal y libertad" en Pablo Badillo O´Farrell (ed.), Filosofía de la razón plural. Isaiah Berlin entre dos siglos. Edit. Biblioteca Nueva, Madrid, 2011. Hay noticia disponible en http://iurisdictio-lexmalacitana.blogspot.com/2011/07/prisma-cuadrangular-sobre-isaiah-berlin.html–, Wittgenstein, así como a Viriginia Woolf, E. M. Forster o Stephen Fry, entre otros, representa una aportación de impagable valor.
Desde aquí, y desde ya, me comprometo a elaborar una recensión crítica más concienzuda cuyo destino será alguna de las revistas académicas de mi disciplina, que espero vea la luz antes de terminar el año.
J.C.G.

Thursday, August 25, 2011

Nieobjęta Ziemia (Tierra inalcanzable). Centenario Czeslaw Milosz. Nueva selección de poemas



Czeslaw Milosz
Tierra inalcanzable
Trad. Xavier Farré, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores
Barcelona, 2011, 435 pp.
ISBN: 978-84-8109-935-5





Czeslaw Milosz (Szetejnie, Lituania, 1911-Cracovia, 2004), premio Nobel en 1980


En la esencia de la poesía hay algo indecente:
brotan de nosotros cosas que no intuíamos tener,
así que pestañeamos como si de nosotros saltara un tigre
y estuviera iluminado golpeándose los flancos con la cola.

¿Ars poetica? (Berkeley, 1968)

Wednesday, August 24, 2011

K.: figura y sentido


Joseph K. (Anthony Perkins) en The Trial (1962) dirigida por Orson Welles







Franz Kafka
Dibujos
Sexto Piso (Colección Sexto Piso Ilustrado), Madrid, 2011, 144 pp.
ISBN: 978-84-96867-69-7





«Su pensamiento se construía en forma de imágenes»
Max Brod





La faceta de dibujante de Kafka y su temprana vocación por el dibujo surgió, según cuenta el editor de la edición original, Niels Bokhove, al contemplar en el escaparate de una tienda dos cuadros que le dejaron una fuerte impronta. Éste nos señala un significativo ejemplo de la función de las artes plásticas en la prosa de Kafka, la figura del pintor Titorelli en El proceso, en quien proyectaba su ideal de convertirse en un escritor reconocido.
Pese a que por lo general se relacionan con su universo literario, muchos de los cuarenta dibujos que se presentan en esta original edición son bocetos de sus días de estudiante, acompañados por un fragmento de texto específico del autor. El proceso de asignar los pasajes de la obra de Kafka a cada uno de los dibujos, recopilados por Max Brod, distingue dos tipos de fragmento: por un lado están los que acompañaban originalmente a los dibujos, y de otra parte aquéllos que han sido escogidos de la obra completa de Kafka y que intensifican el dibujo y a la inversa.
Tan inclasificables como su literatura, estos dibujos conducen a la misma discusión acerca de si cabe o no considerar a Kafka expresionista. Ante esto, preferimos quedarnos con la cita de Brod: «Puedo deciros el nombre de un gran artista, Franz Kafka».
Fuente: http://contextodeeditores.com/dibujos











----XXXX----
Fueron Niels Bokhove y Marijke van Dorst quienes reunieron y presentaron los dibujos de Kafka que en número de cuarenta eran conocidos (vid. Einmal ein großer Zeichner: Franz Kafka ais beeldend kunstenaar, Salon Saffier, Saffier, Utrecht, 2002; Einmal ein großer Zeichner: Franz Kafka als bildender Künstler, Vitalis, Praha, 2006).


De ese rescate aprovecha ahora la Editorial Sexto Piso en el libro que titula Franz Kafka. Dibujos

Se trata del compendio de la obra grafica de Franz Kafka (1883–1924) asimismo preservada por Max Brod. Es un Kafka expresionista, que a lápiz o a plumilla formó estos dibujos en dispersas ocasiones y soportes como postales, cartas, cuadernos o blocs de notas y cuadernos a rayas. A veces lo hizo en ejercicios distraídos; varios datan de la útima etapa de sus estudios de Derecho, allá por los años 1903 a 1905. Pero no es un Kafka impremeditado.
La edición apoya las imágenes en textos rescatados de las conversaciones que el escritor hiciera en 1922 a un joven Gustav Janouch (Maribor, (Eslovenia)1903- Praga, 1968). Sus anotaciones compondrían Gepräche mit Kafka. Aufzeichnungen und Erinnerungen (Fischer Bücherei, Frankfurt Am Main, 1951).



Entre ellas, éstas:
- "No son dibujos para mostrar a nadie. Tan sólo son jeroglíficos muy personales y, por tanto, ilegibles. (...) Mis figuras carecen de las proporciones espaciales adecuadas. No tienen un verdadero horizonte"
- "Los dibujos son rastros de una pasión antigua, anclada muy hondo".
- “Mis dibujos no son imágenes, sino una escritura privada"

Pero existe, a mi ojo, la revelacion de un elástico juego gráfico, en absoluto inconsciente, y recursivamente obsesivo, con la “K”.
Y a lo último, a mi memoria, todavía un regreso a la frase de Brod que los editores han querido descatar como emblema: “Su pensamiento se construía en forma de imágenes”.
Algo que me recuerda no poco a Wittgenstein. Así donde ‘Lo que la figura representa es su sentido’ (Tractatus Logico-Philosophicus, § 2.221)
También el Tractatus, con intruducción de Bertrand Russell, se publicaría el año 1922 por Harcourt, Brace & company, inc. (New York) & K. Paul, Trench, Trubner & co., ltd. (London).
J. C. G.

Tuesday, August 23, 2011

Pédagogie doux. Philosophie dans les Fables de La Fontaine/ La pedagogía dulce. Filosofía en las Fábulas de La Fontaine



Jean-Charles Darmon
Philosophies de la Fable. Poésie et pensée dans l’œuvre de La Fontaine
Hermann (Coll. Lettres), Paris, 2011, 384 pp
ISBN : 2705680314


Présentation
On a voulu, en cet essai, s’interroger sur les passages reliant poésie, fable et philosophie dans le devenir singulier de l’œuvre de La Fontaine. Sous les images amusantes et gaies du « Fablier » diffusées par toute une tradition, surgissent alors des paysages plus sombres et plus secrets, l’appropriation de la fable ayant lieu ici sur fond de crises diffuses affectant le statut même de l’imagination poétique et les pouvoirs de la parole.
Entre « Clymène », comédie insolite des débuts, qui offre le spectacle de l’ennui des Muses pressentant l’usure, voire la mort d’une certaine poésie lyrique, et, à l’autre bout du labyrinthe, les fables du plaisir pur et de l’évidence reconquise, que purent apporter certaines formes de pensée à l’activité poétique de La Fontaine, en cette longue lutte avec l’ennui qui menace désormais le lyrisme ? Il apparaît alors qu’en cette trajectoire complexe des variations philosophiques d’une grande subtilité ont pu aider La Fontaine à inventer certaines réponses fabuleusement vivaces, donnant à l’antique genre de l’apologue un potentiel heuristique, éthique et esthétique sans précédent.
À l’occasion d’une nouvelle édition, enrichie, du présent ouvrage, on s’est attaché à réexaminer de ce point de vue la vitalité déconcertante des petites expériences de pensée proposées par la Fable dans le « Jardin imparfait » de Jean de La Fontaine. Expériences qui nous situent aux antipodes des leçons de morale plus ou moins conformistes que l’on a cru si souvent y trouver ; exercices de lecture qui peuvent constituer autant d’antidotes

Jean-Charles Darmon, professeur à l’université de Versailles, directeur du Centre de recherches sur les Relations entre littérature, philosophie et morale de l’École normale supérieure de Paris, est notamment l’auteur de : «Philosophie épicurienne et littérature au XVIIe siècle en France : études sur Gassendi, Cyrano, La Fontaine, Saint-Évremond» (PUF) ; «Le Songe libertin. Cyrano de Bergerac d’un monde à l’autre» (Klincksieck) ; «Philosophies du divertissement. Le Jardin imparfait des Modernes» (Desjonquères). Il a également publié, dans le cadre des activités qu’il anime à l’ENS : «Le Moraliste, la Politique et l’Histoire. De La Rochefoucauld à Derrida» (Desjonquères) ; «Pensée morale et genres littéraires : de Montaigne à Genet» (PUF), en collaboration avec Philippe Desan ; et tout dernièrement, avec Françoise Waquet, «L’Amitié et les Sciences. De Descartes à Lévi-Strauss» (Éditions Hermann).






JEAN DE LA FONTAINE (Château-Thierry July 8th 1621 - Paris April 13th 1695)
Salvador Dalí (1904-1989) Rerato de La Fontaine, en Portfolio Le Bestiaire de la Fontaine Dalinise, R. Mouret, Editions des Maîtres Contemporains, Paris, 1974




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Una reseña crítica de la obra, a cargo de Mathieu BERMANN, puede verse en: http://www.nonfiction.fr/article-4710-p1-la_fontaine__un_art_de_vivre.htm y http://www.nonfiction.fr/article-4710-p2-la_fontaine__un_art_de_vivre.htm

La Fontaine : un art de vivre
Jean-Charles Darmon s’intéresse aux relations entre littérature et philosophie au XVIIe siècle : “Comment décrire ces relations, comment interpréter ces parasitages, ces interférences, affinités diffuses, actions à distance, rejets polémiques, transpositions, déviations, malentendus, contresens… entre deux domaines [la littérature et la philosophie] qui ne peuvent être alors ni totalement séparés, ni totalement confondus ?” (p, 5).
Dans ce livre – qui est une réédition revue et augmentée de Philosophies de la fable : La Fontaine et la crise du lyrisme, paru en 2003 aux PUF – Jean-Charles Darmon revient sur le parcours esthétique et éthique de La Fontaine, non seulement dans ses Fables, mais aussi dans ses Contes et ses œuvres diverses : Les Amours de Psyché et de Cupidon, Le Songe de Vaux…
Jean-Charles Darmon a déjà étudié l’influence épicurienne sur l’œuvre de La Fontaine en se bornant à l’étude de certaines fables tardives (voir Philosophie épicurienne et littérature). Dans le présent ouvrage, il élargit son champ d’étude et questionne l’ensemble de l’œuvre de La Fontaine et ses résonances philosophiques. “À quelle distance au juste la fable se tient-elle de la philosophie ?” (p. 11). Telle est la problématique de Jean-Charles Darmon dans son ouvrage qui a le grand mérite de faire un point complet sur les questions philosophiques liées aux Fables, en revenant sur certaines idées reçues, et en se basant sur l’analyse minutieuse des textes, dont certains qui sont rarement commentés.

L’ennui
Dans une première partie, l’auteur étudie longuement un texte peu connu et souvent délaissé, qui s’intitule Clymène, dont la date de composition est inconnue et que La Fontaine choisit de placer à la suite de son troisième recueil de Contes et Nouvelles en vers. Dans cette comédie, qui n’est pourtant pas destinée à être portée sur scène, Apollon invite les Muses à une expérience poétique qui consiste à chanter sur différents tons et styles la beauté d’une jeune fille nommée Clymène :




“Si ma prière n’est aux Muses importune,
Devant moi tour à tour chantez cette beauté ;
Mais sur de nouveaux tons, car je suis dégoûté.
Que chacune pourtant suive son caractère.”




C’est sur cet ennui, ce dégoût ressenti par le Dieu de la poésie, que Jean-Charles Darmon bâtit ses réflexions et analyse la poétique de La Fontaine. Selon lui, l’ennui qui règne au Parnasse traduirait le “deuil du lyrisme ou du moins un pressentiment de son affaiblissement inéluctable” . L’ennui est à comprendre dans son acception moderne : La Fontaine est avant tout un poète qui ne veut pas s’ennuyer ni ennuyer son lecteur. Pour déjouer cette lassitude, La Fontaine opte pour une poétique de la diversité (“diversité, c’est ma devise”, répète-t-il à l’envi dans Le Pâté d’anguille), variant les genres, les effets, les intentions… Mais cette esthétique de la diversité, qui marque la crise du lyrisme, va de pair avec une réflexion épicurienne sur le divertissement.
Dans la deuxième partie, Jean-Charles Darmon interroge la nature du plaisir chez La Fontaine et montre ses implications politiques : “Le discours sur le plaisir est intrinsèquement politique […]. Il permet d’affirmer l’autonomie d’un individu, souverain en ses jugements, mais d’abord en ses affects” (p. 122). Cette singularité de l’individu, La Fontaine la met abondamment en scène dans les Fables, dans ce que Jean-Charles Darmon nomme des “fictions d’autonomie et de retrait” (p. 125). Le critique redéfinit l’épicurisme de La Fontaine qui ne saurait être réduit à un simple hédonisme : il n’appartient pas seulement à la sphère privée, mais s’intéresse au contraire activement à la sphère publique. Il ne s’agit pas de vivre à l’écart, insouciant de ce qui se passe sur la scène politique, au contraire, le silence de la retraite a pour but de renvoyer “au monde social et politique les échos assourdissants de son bruit et de sa fureur”(p, 134).


Un laboratoire philosophique
Dans sa troisième partie, Jean-Charles Darmon interroge plus globalement le lien entre la fable et la philosophie et revient sur certains lieux communs associés à La Fontaine. Tout d’abord, son scepticisme hérité de Montaigne qui fait de la fable un “espace expérimental” (p. 208) où le sens se construit progressivement selon les avancées de la fiction. Puis son anti-cartésianisme : Jean-Charles Darmon en redessine les contours qui ne se limitent pas seulement au débat sur les animaux-machines mais porte plus généralement sur la question de l’imagination – “La Fontaine est peut-être l’un des derniers grands poètes ‘scientifiques’ considérant que la beauté intrinsèque du savoir est aussi du domaine de la poésie et que l’activité poétique est aussi connaissance, car l’une et l’autre reposent sur un tissu commun que Descartes déchire : l’imagination” (p. 222).
Comment la fiction met-elle à l’épreuve la philosophie ? Telle est la question que se pose l’auteur en pointant du doigt le problème de l’ironie du fabuliste dont on perçoit mal les bornes et qui témoigne d’une “crise de l’exemplarité” (p. 315). Ainsi, L’Écrevisse et sa fille est censée vanter les décisions de Louis XIV. Pour le prouver, le fabuliste s’y prend d’une étrange façon en comparant le Roi Soleil à une écrevisse qui s’avère en réalité de faible intelligence. Au final, la moralité de la fable condamne l’exemple domestique qui peut s’appliquer “en bien, en mal, en tout”. Étrange fable qui se construit en se déconstruisant : “Ironie, précise Jean-Charles Darmon, dont il est cependant difficile de mesurer la portée exacte, et de décrypter le message politique qu’elle dissimulerait en l’occurrence : l’ironie de l’art d’écrire de Jean de La Fontaine avance elle aussi comme l’écrevisse, à reculons, à reculons !”( p. 327-328).
Jean-Charles Darmon rappelle que La Fontaine a souvent été associé à l’humanisme, notamment à cause des modèles qu’il utilise. Il met cependant en garde contre cette lecture et préfère rattacher certaines fables à l’anti-humanisme (p. 354 )*: “pour mieux prendre la mesure aujourd’hui même de l’étrangeté de certaines expérimentations morales […]” qui prennent pour cible des “idéaux légués par les morales idéalistes propres à certaines formes d’humanisme” (p. 354).
Pour mieux cerner les leçons philosophiques de La Fontaine, Jean-Charles Darmon préfère estomper le clivage entre un “humanisme de l’idéal” et un “anti-humanisme relativiste” qui sont en réalité vécus en harmonie par le fabuliste. En reprenant une image de Tzvetan Todorov, Jean-Charles Darmon affirme qu’il faut “cultiver un jardin à jamais imparfait” qui offre “matière à une pensée toujours questionnante quant à ses propres fondements et ses propres limites” (p. 355). Contre les morales toutes faites, la “moraline” décriée par Nietzsche, Jean-Charles Darmon plaide pour un art de lire qui aille de pair avec l’art d’écrire du fabuliste, qui soit capable d’appréhender la multiplicité des leçons fragmentaires, instantanées et chatoyantes livrées par La Fontaine.
À l’heure de conclure, à propos du message philosophique des Fables, Jean-Charles Darmon parle d’un “livre (encore et toujours) à venir” (p. 367) qui doit s’établir avec la complicité du lecteur dans une sorte de connivence avec l’auteur. Relire les Fables, bien souvent oubliées et mises de côté parce qu’on croit à tort les connaître depuis l’école, mais aussi les Contes, plus méconnus et non moins délicieux, est donc un programme à réaliser de toute urgence pour se rendre compte que l’art de La Fontaine est avant tout un art de vie.




* “[…] en plaquant de manière uniforme certains présupposés herméneutiques, anthropologiques et éthiques issus de l’humanisme renaissant sur la fable en vers telle que la pratique La Fontaine, on prend le risque de se donner certaines facilités à l’égard de la subtile diversité des formes de pensées morales ici en concurrence ; et l’on a parfois trop peu pris garde au jeu de distance qu’il instaura avec ses devanciers italiens ou français. Il y a de ce point de vue un intérêt certain à faire porter l’attention sur certaines fables où La Fontaine semble se situer au voisinage le plus immédiat de ce qu’Henri Gouhier caractérisait comme ‘l’anti-humanisme’ du XVIIe siècle – celui d’un La Rochefoucauld, par exemple, avec lequel La Fontaine entretient un dialogue profond et fécond”.

Monday, August 22, 2011

Sobre Nietzsche, seguido de una vision romantica del profesor universitario


Los días 5, 6 y 7 del pasado mes mayo se celebró en Málaga el IIº Congreso de la Sociedad Española de Estudios sobre Friedrich Nietzsche, convocado bajo el lema de ACTUALIDAD Y/O INACTUALIDAD DE NIETZSCHE (Más información en: www.uma.es/nietzsche-seden/). Lamentablemente, de todas las sesiones programadas no tuve ocasión de asistir más a que a dos; Nietzsche politico o impolitico? y A análise metafórica das questões políticas em Nietzsche, respectivamente impartidas por los profesores Carlo Gentili (Università de Bolonia) e Ivo da Silva Junior (Universidede Federal de Sao Paulo).


Me atrajo la convocatoria porque durante la primavera anterior y con motivo de mi investigación sobre Tolstói [El alma y la ley. Tolstoi entre juristas. España (1890-1928), Comunicación social Ediciones y Publicaciones (Col. Colección Historia y Presente), Sevilla-Zamora, 2010 (edición impresa): 978-84-92860-33-3. ISBN (edición e-book): 978-84-92860-34-0)] yo había trabajado acerca del influjo de Nietzsche en España manejando los trabajos de Paul Ilie, “Nietzsche in Spain. 1890-1910”, en Publications of the Modern. Language Association of America, LXXIX, (March 1964), pp. 80-96 –que no me fue demasiado útil– y de Udo Rukser, Nietzsche in der Hispania. Ein Beitrag zur hispanischen Kultur und Geistesgeschichte (Bern, Francke, 1962) y Gonzalo Sobejano, Nietzsche en España (Gredos. Col. Biblioteca Románica Hispánica, Madrid, 1967), que ciertamente sí me reportaron extraordinario provecho. Fue incómoda su consulta, que hice fuera de mi propia biblioteca, acuciado por la perentoriedad de los plazos de préstamo. Me conjuré a adquirir ambas obras para en lo sucesivo disponer de ellas sin aquellas estrecheces. A la de Sobejano accedí pronto, existiendo además en 2ª ed., de 2009, que añade un estudio y enmienda algunas erratas.


Respecto de la de Rukser no fue tarea tan fácil ni de rápido desenlace, y demoré en integrarla hasta poco antes del comienzo de este estío. Localizada finalmente en O'Donoghue Books, una de las muchas librerías que recaman la galesa Hay-on-Wye, aunque no en la parte más turística, conocida y vistosa. La librería en cuestión, sita en Greenfield Industrial Estate, está especializada en libros de segunda mano sobre materias de Filosofía, Ciencias sociales y Política, disponiendo en oferta de un atractivo fondo. Solicitado allí un ejemplar –único a la venta– llegó a mi correo con británica puntualidad pocos días después. Y al examinarlo con deleite y satisfacción observé que presentaba firma de su anterior poseedor, que resultó ser la del Prof. John McCormick, de la Rutgers University, fallecido en York (England) el 1 de abril de 2010.


Indagando en su biografía y producción científica he descubierto en él un modelo de profesor universitario del no cabría decir sino que está completamente extinguido a día de hoy. El Prof. McCormick ofrece la visión romántica del profesor universitario, en un tiempo de la historia y de la vida académica que ya no volverá.
Rescato en adelante noticias en algunas necrológicas [“In Memory of John McCormick 1918–2010”, en Sewanee Review 118, 2 (Spring 2010), Daniel Moreno, “John McCormick (1918-2010)”, en Suplemento de la revista Teorema. Revista internacional de Filosofía 30 (Otoño 2010), y “A Tribute to John McCormick”, en Collegue Hill Review 7 (Spring 2011)] y otros lugares [The Telegraph, “Professor John McCormick“, Culture Obituaries. 09 Jun 2010 (http://www.telegraph.co.uk/news/obituaries/culture-obituaries/7815183/Professor-John-McCormick.html)]

John McCormick Owen había nacido el 20.IX.1918 en la pequeña localidad de Thief River, Minnesota (USA). Sobre su infancia pesarán los efectos del Crack del 29 y la Gran Depresión. Dicen que abandonó la casa de sus padres al cumplir los 15 llevando en el bolsillo 5$. Viajó de clandestino en vagones de caballos, trabajó en el circo y se enroló como grumete en un carguero herrumbroso que desde New Orleans transportaba suministros y municiones a España, en Guerra civil, destinados al bando republicano. Hay hasta aquí regusto biográfico a las uvas amargas de Steinbeck, ecos faulknerianos de un Mientras yo agonizo y doblar de campanas a lo Ernest Hemingway.
De vuelta a Minnesota obtiene en 1941 el grado B.A. magna cum laude por su Universidad, y se alista voluntario en la Armada de los EEUU para combatir en la guerra europea. Convoya cargueros a través del Atlántico como capitán de un cañonero antisubmarino, y luego en el Pacífico, durante la guerra con el Japón. En su tripulación de entonces figuraba el actor Kirk Douglas, quien habría resultado menos aguerrido que en sus personajes cinematográficos. Parece que en cierta oportunidad Douglas pretendió eludir el servicio con un parte de enfermería, a fin de reservarse para futuras gestas de celuloide. La contundente respuesta McCormick resultó más épica que la imaginada por los cualquiera guionistas bélicos de Hollywood: “Tell Mr Douglas that if he doesn't stand his watch, I will shoot him”. Douglas experimentó una tan repentina como asombrosa mejoría.






Kirk Douglas, Paths of Glory, 1957, dirigida por Stanley Kubrick




Al término de la IIª Guerra Mundial McCormick se acogió, como otros muchos veteranos, al G.I. Bill para cursar estudios universatiarios gratuitos, eligiendo en su caso la Universidad de Harvard. En 1947 alcanzó el M.A. en Comparative Literature, y Ph.D. en 1951.
Regresa entonces a Europa, integrando el profesorado del Salzburg Seminar sobre vida y cultura americanas. Luego pasa a Berlín y en su Universidad Libre enseña literatura estadounidense; es el año 1954. Así que pasen cinco, habiendo aceptado una cátedra de Literatura Comparada en la Rutgers University de New Jersey, regresará a su país. Para entonces su curriculum ya se ha enriquecido con algunos otros desempeños académicos temporales, como Lecturer, en la University of Maryland (1953-54) y Visiting Lecturer en Bennington College, Vermont (1956-1957).
Pero es sin duda difícil ubicar a McCormick convenientemente acomodado a la vida académica, con frecuencia tan prosaica y burocrática; nada de eso parece haber cambiado demasiado, es seguro que tal idea de Universidad –reseca y momificada– ha ganado adeptos, especialmente entre los más ineptos. Su carácter y talante le llevan en 1960 a una estancia académica en México C.F. como profesor visitante, donde vivirá una experiencia personal que sublima sus lecturas del Hemingway "pamplonica" en Fiesta (1926) o Muerte en la tarde (1932). El sentimentalismo de esas novelas no convence a McCormick, que las impugna artificiales, y se arrima a conocer por sí mismo el planeta taurino. En México toma clases de toreo, primero de salón y en seguida sobre la arena, hasta conseguir licencia de matador de toros. Una foto, con traje de luces, le testimonia inoculado del mortal veneno de esa pasión taurina, atavío que pretendientes a apoderados hubieran usado para cristianarlo en carteles y tardes de éxito por cosos de la frontera entre Texas y México. Le presentarían con el sobrenombre de “El norteamericano”.






Pero nunca tomó las aguas de ese bautismo, ni hizo paseillo en otro ruedo que el de la vida misma. "La vida –me dijo una vez mi abuelo en un lance senequista– es como el ruedo, redonda, y el toro siempre vuelve”; alternativas y bregas de la vida, faenas del vivir, que no son novilladas. De aquella tienta, de esa tentativa, quedó un libro, mano a mano con el poeta y dramaturgo Mario Sevilla Mascareñas, The Complete Aficionado. A Comprehensive Survey of the Art and Technique of Modern Toreo (Weidenfeld and Nicolson- World Publishing Company,, London-Cleveland- New York, 1967), que ilustró Roberto Berdecio con dibujos a plumilla, y contiene abundantes fotografías. Lo reeditaron en 1989, con un título sin tanta verdad: Bullfighting: Art, Technique, and Spanish Society (Transaction Publishers, New Jersey, 1998).







Los nuevos editores, en un recorte poco aseado, prescindieron de Mario Sevilla, quien en verdad sí había escrito mucho antes (México, 1939) una obra de tauromaquia –Ensayo sobre el arte del toreo, con ilustraciones de Roberto Montenegro– y más adelante otra sobre la reforma agraria de los campesinos de Sonora (Aquí, Sonora, SOS, s.l., 1977). Los lectores de la "edición" –mejor, re-edición– entraron carrileros al engaño, no obstante la misma tipografía y la misma paginación, y creyeron recibir una “nueva introducción y epílogo del autor”. Ciertamente se les defraudaba.
Del libro de McCormick, en todo caso, se salva hoy lo correspondiente al capítulo «The Bulls of Fiction», que llega hasta 1964. Luego de esa fecha tampoco hubo mucho más; sólo sobrantes de tientas. Excluyo de tales excedentes un sobrero de trapío. José María Requena (Carmona, 1925- Sevilla, 1998), Premio Nadal 1971 con El cuajarón (Destino, Barcelona, 1972), que hace tanto que leí y todavía recuerdo.





También año 1971 publicó McCormick The Middle Distance: A Comparative History of American and European Literature, 1919-1932 ( Free Press, New York-London, 1971) , que en 1999 mereció una 2ª ed. (Transaction Publishers, New Jersey). Este libro hacía ya el número cuatro de sus monografías; vid. Catastrophe and Imagination, Longmans, Green, London, 1957 (2ª ed. por R. West, Philadelphia, 1978); Amerikanischen Lyrik der letzten fuenfzig Jahre, Vandenhoeck und Ruprecht, Goettingen, 1957, y Der modern amerikanische Roman, Vandenhoeck und Ruprecht, Goettingen, 1960. Estaba, además, la antología Versions of censorship (Doubleday, Garden City, N.Y., 1962), compuesta junto a Mairi MacInnes, la joven estudiante que conociera en Salzburg y con quien contrajo matrimonio en 1954.
Hubo en todo ese tiempo mas viajes –académicos u oficiales, pero igualmente de fortuna espiritual en lo particular e íntimo– a la University of Leeds (West Yorkshire, Inglaterra) y a Tokio. Y estaban por llegar sus dos grandes trabajos. El primero, como a mi juicio así se le debe acreditar, es Fiction as Knowledge: The Modern Post-Romantic Novel (Rutgers University Press, New Brunswick, N.J., 1975), y a pesar de su reducida extensión, poco más de 180 pp., está lleno de sugestivas interpretaciones acerca de la percepción del pasado y presente entre los escritores de ficción del período objeto de estudio.








El otro es su biografía del filósofo de origen madrileño Santayana (George Santayana: A Biography. New York: Knopf, 1987; 2ª ed. Transaction Publishers, N.J., 2003).









Fue Jorge Ruiz de Santayana y Borrais (Madrid, 1863- Roma, 1952) profesor de la Universidad Harvard, que definitivamente lo hastió en 1912. En Europa se reveló trágico y elitista, con peligrosas inclinaciones al fascismo, algunas más que sólo veleidades antisemitas y un tan feroz tradicionalismo en estética y literatura que Shakespeare y Browning le resutaban atroces. El arduo análisis de McCormick enfrenta, casi objetivo y siempre brillante, los perfiles menos amables, y se admira de su escepticismo y del ingenio de los epigramas en que fue maestro.

John McCormick murió a los 91 años de edad, víctima de la neumonía. Fue parte de un tiempo de la historia y de la Universidad que no volverá. Me honro al disponer en mi biblioteca de uno de los muchos libros que en vida le acompañaron.
J. C. G.